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Publicación del Boletín Mensual de la AEMPS del mes de septiembre de 2014

AEMPS  |    21.10.2014 - 01:00

Durante el mes de septiembre, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha emitido cuatro Notas Informativas dirigidas a los profesionales sanitarios. Dichas notas pueden consultarse al completo en www.aemps.gob.es. A continuación se muestra un resumen de las mismas:

Interferones beta (Avonex®, Betaferon®, Extavia®, Rebif®): riesgo de microangiopatía trombótica y síndrome nefrótico

Resumen de la Nota Informativa MUH (FV), 12/ 2014

Las agencias de medicamentos de la Unión Europea, han llevado a cabo la evaluación de los datos disponibles sobre la asociación de microangiopatía trombótica (MAT) y síndrome nefrótico (SN) con el uso de interferones beta en pacientes con esclerosis múltiple.

Estas reacciones se identificaron tras recibirse varios casos, a través de los sistemas de notificación espontánea de sospechas de reacciones adversas. La evaluación ha concluido que el uso de interferones beta puede asociarse con la aparición de MAT, así como de SN con nefropatías subyacentes. En ambos casos, su aparición puede ocurrir transcurridas varias semanas o incluso años desde el inicio del tratamiento.

En base a la revisión realizada, la AEMPS ha recomendado a los profesionales sanitarios implicados en el seguimiento de los pacientes con esclerosis múltiple en tratamiento con interferones beta lo siguiente:

  • En relación con la microangiopatía trombótica:
    • Vigilar la aparición de manifestaciones clínicas de MAT y, en tal caso, realizar pruebas de laboratorio para comprobar el nivel de plaquetas y la presencia de esquistocitos en sangre, LDH en suero, así como la función renal.
    • En caso de un diagnóstico de MAT se recomienda suspender de inmediato el tratamiento con interferón beta e iniciar el tratamiento necesario, valorando llevar a cabo el recambio plasmático.
  • En relación con el síndrome nefrótico:
    • Vigilar periódicamente la función renal y la aparición de signos o síntomas de SN, especialmente en pacientes con alto riesgo de enfermedad renal.
    • En caso de aparición de SN, se debe iniciar el tratamiento correspondiente y considerar la suspensión del tratamiento con interferón beta.

Denosumab (Prolia®, ▼Xgeva®): riesgo de osteonecrosis mandibular e hipocalcemia

Resumen de la Nota Informativa MUH (FV), 13/ 2014

La osteonecrosis mandibular (ONM) y la hipocalcemia son dos reacciones adversas conocidas para denosumab en sus distintas indicaciones, no obstante siguen notificándose casos de ambas.

La etiología de la ONM es desconocida, si bien se han identificado determinados factores de riesgo que favorecen su desarrollo: tratamiento previo con bisfosfonatos, edad avanzada, higiene bucal deficiente, procedimientos dentales invasivos, existencia de determinadas comorbilidades (p. ej. enfermedad dental preexistente, anemia, coagulopatía, infección), hábito tabáquico, diagnóstico de cáncer con lesiones óseas y determinados tratamientos concomitantes (p. ej. quimioterapia, medicamentos biológicos antiangiogénicos, corticosteroides, radioterapia de cabeza y cuello).

La hipocalcemia por denosumab se produce al inhibir el medicamento la resorción ósea de los osteoclastos, disminuyendo así la liberación del calcio de los huesos al torrente circulatorio. El riesgo de que esta reacción adversa se produzca aumenta con el grado de insuficiencia renal del paciente.

En relación con las dos reacciones adversas que acaban de exponerse, la AEMPS ha establecido las siguientes recomendaciones dirigidas a los profesionales sanitarios:

  1. En relación con el riesgo de osteonecrosis mandibular:
    • Antes de iniciar tratamiento con denosumab:
      • deberán evaluarse los factores de riesgo para el desarrollo de ONM.
      • se recomienda realizar una revisión dental y tratamiento preventivo odontológico apropiado.
    • No administrar denosumab a pacientes con patologías dentales o mandibulares activas que requieran cirugía, ni a pacientes que no se hayan recuperado tras una cirugía maxilofacial previa.
    • Durante el tratamiento con denosumab:
      • Evitar en lo posible, someter a los pacientes con factores de riesgo a procedimientos dentales invasivos.
      • Informar a los pacientes acerca de la importancia de mantener una buena higiene bucal, realizarse revisiones dentales periódicas y comunicar inmediatamente cualquier anomalía en la boca (por ej. movilidad dental, dolor o inflamación).
    • Para aquellos pacientes que desarrollen ONM durante el tratamiento, se establecerá un plan terapéutico individualizado en estrecha colaboración con un dentista o cirujano maxilofacial con experiencia en ONM. Se considerará además la pertinencia de interrumpir temporalmente el tratamiento con denosumab hasta que la situación se resuelva y se mitiguen, en la medida de lo posible, los factores de riesgo existentes.
  2. En relación con el riesgo de hipocalcemia:
    • Antes de iniciar tratamiento con denosumab, deberá corregirse la hipocalcemia preexistente.
    • Todos los pacientes deberán recibir suplementos adecuados de calcio y vitamina D, especialmente aquellos que presenten insuficiencia renal grave o se encuentren en diálisis.
    • La monitorización de los niveles de calcio debe realizarse:
      • Antes de administrar la dosis inicial de Xgeva®, así como de cada dosis de Prolia®.
      • Dentro de las dos semanas siguientes a la administración de la dosis inicial en todos los pacientes tratados con Xgeva®, así como en aquellos tratados con Prolia® con riesgo de hipocalcemia (p. ej. pacientes con insuficiencia renal grave).
      • En caso de aparición de síntomas que hagan sospechar hipocalcemia o en aquellos casos donde esté clínicamente indicado.
    • Indicar a los pacientes que comuniquen cualquier síntoma sugestivo de hipocalcemia.

Agomelatina (Thymanax®, Valdoxan®) y toxicidad hepática: nuevas recomendaciones de uso

Resumen de la Nota Informativa MUH (FV), 14/ 2014

En la revisión periódica del balance beneficio-riesgo de este medicamento, se evaluaron los datos actualizados sobre el riesgo de alteraciones hepáticas en el contexto de su uso terapéutico y los datos disponibles sobre el cumplimiento en la práctica clínica de las recomendaciones actuales de monitorización de la función hepática.

Las conclusiones fueron que la eficacia en pacientes de 75 años o más no está demostrada, mientras que las reacciones hepáticas pueden ser más severas en este grupo de población y que el seguimiento de las recomendaciones de monitorización/ control de la función hepática y las contraindicaciones a este respecto incluidas en la ficha técnica está siendo irregular.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos sanitarios ha recomendado a los profesionales sanitarios:

  • No iniciar nuevos tratamientos con agomelatina en pacientes de 75 años de edad o más.
  • Revisar en la siguiente consulta el tratamiento con agomelatina en pacientes en este grupo de edad teniendo en cuenta el tiempo en tratamiento, el beneficio individual en cada paciente y en su caso los datos de función hepática.
  • Para todos los pacientes, seguir estrictamente las recomendaciones de control de la función hepática incluidas en las fichas técnicas de Thymanax® y Valdoxan®, las cuales se resumen a continuación:
    • Antes de iniciar el tratamiento:
      • Realizar pruebas de función hepática y no iniciar el tratamiento si los valores de las enzimas hepáticas superan en 3 veces el límite superior normal.
      • Valorar si el paciente presenta otros factores de riesgo de alteración hepática.
    • Durante el tratamiento:
      • Realizar pruebas de función hepática a las 3, 6, 12 y 24 semanas de iniciar el tratamiento o de incrementar la dosis y posteriormente cuando esté clínicamente indicado. Si se observa una elevación de las enzimas hepáticas, repetir la analítica dentro de las 48 horas siguientes.
      • Suspender inmediatamente el tratamiento si el paciente presenta signos o síntomas sugestivos de daño hepático o se observa un incremento de las enzimas hepáticas de 3 veces el valor superior normal.
      • Informar a los pacientes sobre los síntomas sugestivos de daño hepático, indicándoles que, en el caso de que se presenten, busquen atención médica inmediata.

Aceclofenaco y riesgo cardiovascular: nuevas restricciones de uso

Resumen de la Nota Informativa MUH (FV), 15/ 2014

Durante el año 2013, se revisó el riesgo cardiovascular de diclofenaco de administración sistémica, concluyendo que el uso de este medicamento se asocia a un incremento en el riesgo de tromboembolismo arterial, de magnitud similar al observado con los inhibidores selectivos de la ciclooxigenasa-2 (Coxib), particularmente cuando se utiliza a dosis altas (150 mg/día) y durante periodos prolongados de tiempo.

De acuerdo a estas conclusiones, y puesto que aceclofenaco se metaboliza en diclofenaco y se relaciona estructuralmente con él, se ha procedido también a evaluar su riesgo cardiovascular.

La evaluación realizada ha puesto de manifiesto que el perfil de aceclofenaco es similar al de diclofenaco en lo que respecta al riesgo trombótico. Así los datos procedentes de estudios epidemiológicos recientes, muestran un incremento del riesgo de eventos trombóticos arteriales (infarto agudo de miocardio y accidente cerebrovascular, particularmente a altas dosis y durante periodos prolongados de tratamiento) en pacientes tratados con aceclofenaco.

De acuerdo a lo anteriormente expuesto, la AEMPS informa a los profesionales sanitarios acerca de las nuevas restricciones de uso para aceclofenaco de administración sistémica:

  • Se contraindica la administración de aceclofenaco en pacientes con:
    • Cardiopatía isquémica.
    • Insuficiencia cardiaca congestiva (clasificación II-IV NYHA).
    • Enfermedad arterial periférica.
    • Enfermedad cerebrovascular.
  • En pacientes con:
    • Factores de riesgo cardiovascular.
    • Antecedentes de sangrado cerebrovascular.
    • Insuficiencia cardiaca congestiva (clasificación I NYHA).
    • Sólo se administrará tratamiento con aceclofenaco tras haber realizado una cuidadosa evaluación del riesgo cardiovascular del paciente.
  • Dado que los riesgos cardiovasculares de aceclofenaco pueden incrementarse con la dosis y duración del tratamiento, se deberá usar la menor dosis eficaz y durante el menor tiempo posible, revisando periódicamente tanto la necesidad de administrar este medicamento como los beneficios obtenidos con el mismo.

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