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Conjuntivitis y otras patologías oculares

DIARIOFARMA  |    23.02.2015 - 12:30

Manual de Práctica Farmacéutica. Universidad de Navarra: Conjuntivitis y otras patologías oculares. Acceda al documento completo

 

CONCEPTOS GENERALES                                  

 

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva ocular, sin dolor ni pérdida de visión.

La conjuntiva es la capa más externa del ojo, que recubre la zona visible del globo ocular y la parte interior de los párpados.

 

Es la infección ocular más frecuente en niños.

 

Síntomas

Los principales síntomas son picor, enrojecimiento (ojo rojo), quemazón, fotofobia (molestias con la luz), lagrimeo (ojo lloroso), sensación de arenilla al mover los párpados, secreción  (legañas) blanca, ama- rilla o verdosa (por esto la persona afectada suele despertarse por la mañana con los ojos pegados).

*NOTA: El ojo rojo es un cuadro muy frecuente en patología oftalmológica, pero no siempre implica la existencia de conjuntivitis (ver “Patologías que cursan con ojo rojo”).

 

Causas

Infecciosa, producida por:

  • Virus
  • Bacterias (el 80 % de las infecciosas)

 

Irritativa, producida por:

  • Agentes irritantes (químicos…)
  • Cuerpos extraños

 

Alérgica:

  • Estacional: coincide la aparición de los síntomas con la época primaveral

– Polen

  • Crónica: los síntomas aparecen durante todo el año

– Ácaros del polvo

– Hongos

– Moho

– Pelo y plumas de animales domésticos

– Productos  irritantes

– Cosméticos

– Contaminación

 

TRATAMIENTO Y MEDIDAS HIGIÉNICAS         

 

HÁBITOS  HIGIÉNICOS  Y M EDIDAS  PREVENTIVAS

 

Medidas higiénicas generales

  • Lavar los ojos preferentemente con suero fisiológico, utilizando una gasa para cada uno.
  • No utilizar lavados con manzanilla o plantas, ya que algunas pueden producir más alergias.
  • Aplicar compresas frías en los ojos.
  • Evitar frotarse los ojos.
  • Evitar ambientes con humo o con mucha luz.
  • Evitar maquillajes, lacas, perfiladores de ojos y rimel cuando haya síntomas.
  • No usar colirios sin indicación del médico o farmacéutico.
  • Lavarse bien las manos antes y después de aplicar cualquier colirio, pomada o baño ocular.
  • Utilizar toallas individuales en los casos de blefaritis o conjuntivitis para evitar el contagio de otras personas.
  • Al utilizar un colirio desechar la primera gota y evitar que el gotero entre en contacto con el ojo.
  • Limpiar los párpados antes de administrar el tratamiento ocular.
  • Eliminar el exudado ocular (legaña) con una gasa estéril impregnada en agua hervida y templa- da, tanto al despertar como a lo largo del día, antes de aplicar cualquier tratamiento ocular.
  • Evitar el uso de lentillas. Si no es posible, nunca aplicar un colirio o pomada con ellas puestas.
  • Usar gafas de sol.
  • No se automedique.
  • Recomendar la visita al oftalmólogo a partir de los 40 años de forma anual, para la revisión de la presión intraocular. (Profilaxis del Glaucoma).

 

Recomendaciones para alérgicos al polen

  • Mantener las ventanas cerradas por la noche.
  • Reducir las actividades al aire libre de 5 a 10 de la mañana y de 7 a 10 de la noche.
  • Evitar cortar el césped.
  • Viajar con las ventanillas cerradas.
  • No secar la ropa en el exterior.

 

Recomendaciones para alérgicos a los animales

  • Evitar que se acerquen al rostro y que no duerman en la misma habitación.
  • Bañarlos frecuentemente.
  • Lavarse las manos cuidadosamente después de tocarlos.

 

Recomendaciones para alérgicos al polvo

  • Limpiar la casa con aspirador.
  • Dormir en colchones y almohadas de fibra sintética.
  • Lavar las sábanas a temperatura muy caliente.
  • Evitar moquetas, alfombras, cortinajes, estanterías con libros.
  • Evitar el uso de ambientadores e insecticidas.

 

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

 

El tratamiento debe ir dirigido al agente causal, por lo que dependerá de la etiología del cuadro. Así, en el caso de conjuntivitis de naturaleza infecciosa se emplean agentes antimicrobianos y en el caso de conjuntivitis alérgicas, se utilizan vasoconstrictores y antihistamínicos, para reducir la frecuencia y la inten- sidad de los síntomas, y Cromoglicato disódico, como profilaxis en conjuntivitis alérgicas estacionales.

 

Tratamiento farmacológico de la conjuntivitis

 

  • Vasoconstrictores

Los vasoconstrictores de tipo adrenérgico, se emplean para reducir la congestión conjuntival, con independencia del origen del cuadro conjuntival. A veces, se asocian a antihistamínicos.

 

  • Antihistamínicos

– La administración  de antihistamínicos por vía oral suele proporcionar  buenos resultados en la resolución del picor conjuntival, los estornudos y la descarga nasal asociada a la rinitis alérgi- ca, aunque no mejoran la congestión nasal.

– Los antihistamínicos aplicados de forma tópica (nasal y oftálmica) también producen buenos resultados, en especial en lo que se refiere al control del picor y del enrojecimiento conjunti- val, síntomas cardinales de la conjuntivitis alérgica.

 

  • Antialérgicos no antihistamínicos

El empleo de agentes antialérgicos de tipo no antihistamínico, como cromoglicato  y nedocromilo, tienen un papel terapéutico preventivo en la rinitis alérgica. No tienen utilidad para reducir rápida- mente los síntomas de la conjuntivitis alérgica.

 

  • Otros

– Astringentes (sulfato de zinc, Hamamelis).

– Anestésicos locales (procaína).

– Antisépticos (ácido bórico, cloruro de benzalconio, etc.).

 

Hay preparados que combinan vasoconstrictores y/o antihistamínicos con astringentes (sulfa- to de zinc, Hamamelis), anestésicos locales (procaína) o antisépticos (ácido bórico, cloruro de benzalconio, etc.).

 

Frecuencia de utilización de pomadas y colirios

– Pomadas: Administrar una capa (0,2 cm) cada 3-4 horas, durante 12-24 horas.

– Colirios: Aplicar una o dos gotas cada 2 horas, durante 1-2 días.

En ambos casos, una vez controlada  la infección, reducir la frecuencia de aplicación a 3-4 veces al día (cada 6-8 horas).

 

 

 

PATOLOGÍAS OCULARES

QUE CURSAN CON OJO ROJO

 

CONCEPTOS GENERALES                                  

 

  • CONTUSIONES

Traumatismos provocados  por una causa física externa al ojo que se caracterizan por presentar una lesión que no afecta a la continuidad de la piel. Puede producirse por un choque violento o por la presión de un cuerpo romo que aplasta y comprime los tejidos blandos.

Síntomas: ojo morado, o hemorragia subconjuntival, si la contusión afecta al globo ocular externo superficial. Si afecta al globo ocular interno: pérdida de visión, dolor intenso por des- garro del iris o del cristalino, por desprendimiento de retina o por glaucoma causado por el pro- pio traumatismo.

 

  • CUERPO EXTRAÑO

Entrada de polvo, una pestaña, o cualquier otro cuerpo extraño al ojo (incrustado / móvil), que cursa con irritación, herida o arañazo.

Síntomas:  dolor, irritación, lacrimeo, que pueden desencadenar una conjuntivitis.

 

  • FATIGA OCULAR

Inflamación palpebral motivada por una incorrecta refracción ocular o por trabajo con ordena- dores, o por estudio. Cursa, además, con ojo rojo.

Síntomas: hinchazón del párpado, irritación conjuntival, escozor, cansancio visual, disminución del rendimiento y de la agudeza visual.

 

  • HEMORRAGIA SUBCONJUNTIVAL

Efusión de una cantidad de sangre fuera de uno o de varios vasos sanguíneos de la córnea, debido a una rotura espontánea o accidental de los mismos. Esta sangre se sitúa por debajo de la conjuntiva pudiéndose apreciar a simple vista.

Síntomas: placa de sangre

 

  • LACERACIONES

Lesiones traumáticas debidas a una causa física externa al ojo, que se caracterizan por una heri- da o desgarro.

 

  • OJO ROJO POR LENTILLAS

Enrojecimiento corneal producido en los usuarios de lentes de contacto, debido a una adapta- ción deficiente de las mismas, a una manipulación incorrecta, por contacto excesivo, o por una contaminación de las lentes por virus, bacterias u hongos.

Síntomas:  enrojecimiento, escozor, sequedad ocular, sensación de cuerpo extraño.

 

 

 

  • QUEMADURAS

Lesiones producidas en los tejidos oculares por acción del calor en sus diversas formas (sol- dadura, luz solar, lámparas UV) o por productos químicos.

Síntomas:  irritación, dolor en presencia de luz.

 

  • SINDROME DE OJO SECO

Es un grupo heterogéneo de patologías que afectan al sistema lacrimal (vías y/o glándulas), pro- duciendo alteraciones en la función de la película lacrimal (protección, oxigenación, defensa del ojo externo), llegando, en ocasiones, a lesionar la superficie corneal.

Síntomas: sensación de quemazón, cuerpo extraño, sequedad corneal continua, irritación y pequeñas ulceraciones.

 

  • HERPES OCULAR:

Infección de las superficies muco-cutáneas por acción del virus.

– H. Simple: se presenta como un enrojecimiento ligero, circunscrito, tumefacción de la piel con pequeñas vesículas agrupadas del tamaño de un alfiler y rodeadas  de una aureola rojiza. Posteriormente la piel afectada sufre escarificación.

– H. Zoster: Afecta a los nervios faciales y se caracteriza por intensos dolores de tipo neurálgi- co, fiebre, malestar, con vesículas como las del H. Simple pero de mayor tamaño, que pueden abrirse dejando cicatrices. Además, tumefacción palpebral, fotofobia, inyección conjuntival.

 

  • GLAUCOMA:

Es una elevación de la presión intraocular que produce o producirá lesiones debidas al acúmulo de humor acuoso en la cámara anterior del ojo.

Síntomas: dolor ocular, visión borrosa, cefalea frontal, edema corneal, halos coloreados alre- dedor de focos de lúz, acompañados  de síntomas generales como náuseas y vómitos.

 

TRATAMIENTO Y MEDIDAS HIGIÉNICAS         

 

  • CONTUSIONES PALPEBRALES

– Aplicar bolsa de hielo cada 2 horas durante las primeras 24 horas. Al día siguiente se admi- nistrarán compresas calientes para ayudar a la reabsorción del hematoma.

– Derivar al médico por si hubiese habido daño interno.

 

  • TRAUMATISMOS DEL GLOBO OCULAR

– Tapar ambos ojos para evitar que se muevan y derivar al paciente a un centro de Urgencias por la posibilidad de lesiones graves.

 

  • CUERPO EXTRAÑO FÁCILMENTE REMOVIBLE

– Lavar el ojo afectado con agua destilada o suero fisiológico estéril, hasta que el cuerpo extra- ño salga. Si persiste, utilizar gasa estéril humedecida en solución salina.

– Una vez extraído, lavar con suero salino fisiológico estéril y aplicar un colirio astringente como agua destilada de Hamamelis o sulfato de zinc, o un colirio descongestivo o antiséptico.

 

 

 

  • FATIGA OCULAR

– Colirio astringente.

 

  • HEMORRAGIA SUBCONJUNTIVAL

– Si es repetitiva y diagnosticada como banal, después de un esfuerzo o acceso de tos, no suele tener importancia.

– Se resuelve espontáneamente en 10-14 días.

– Se puede tratar mediante lavados oculares con Soluciones salinas balanceadas (B.B.S.®, Eye

Stream®)  y de manzanilla amarga.

 

  • QUEMADURAS

–  Palpebrales:  Limpiar los párpados con solución salina fisiológica estéril y colocar una gasa tipo Linitul®, Tulgrasum® con antibiótico.

En córnea y conjuntiva:  Si es por un producto químico, irrigar lo antes posible con abundan- te agua o solución salina (5-30 min.). Derivar a Urgencias oftalmológicas posteriormente.

 

  • GLAUCOMA

– Recomendar  la revisión de la presión intraocular anualmente, a partir de los 40 años.

 

Tener precaución con los medicamentos adrenérgicos, antiarrítmicos, antidepresivos tricícli- cos, anticolinérgicos, corticoides, antiespasmódicos, antidiarréicos, antiasmáticos, antiparkin- sonianos, antigripales y antiulcerosos,  ya que pueden producir midriasis como efecto secun- dario dificultando el drenaje del humor acuoso y favoreciendo la aparición de glaucoma o agra- vando el ya existente.

 

CONJUNTIVITIS Y OTRAS PATOLOGÍAS OCULARES

 

INTERVENCIÓN DEL FARMACÉUTICO              

 

Las personas que acuden a una oficina de farmacia solicitando algún producto para la conjun- tivitis deben ser valoradas por el farmacéutico, considerando un conjunto de síntomas básicos que el enfermo oftalmológico suele referir.

El farmacéutico debe prestar especial atención a los siguientes síntomas:

Alteraciones de la visión. Disminución de la agudeza visual o alteración en la percepción de los colores.

Dolor ocular. Es importantísimo diferenciar correctamente el dolor ocular real de otros sínto- mas tales como picor, escozor, ardor, sensación de cuerpo extraño, etc. El dolor ocular “real” suele ser un síntoma de enfermedad grave.

Secreciones anormales. Tanto en cantidad, bien por exceso o por defecto (epífora, lagrimeo, sequedad ocular), como en calidad (mucosa, purulenta, etc.)

El ojo rojo es un cuadro muy frecuente en patología oftalmológica, pero no siempre implica la existencia de conjuntivitis.

 

Actuación del farmacéutico

Ante un problema ocular la actuación del farmacéutico debe ir encaminada a:

– Tratar los problemas oculares leves como sequedad ocular debido a la edad o al uso de lentillas, picor, lacrimeo, escozor o irritación debidos al humo, al aire acondicionado, al cloro de la piscina o a esfuerzos visuales prolongados (fatiga ocular), cuerpo extraño fácil- mente removible, y hemorragia  conjuntival  repetitiva  y no patológica (ver “Protocolo de actuación”).

– Aconsejar acerca de medidas higiénicas indicadas en cada caso, incluso en situaciones de derivación al médico.

– Indicar al paciente la correcta administración de los preparados oculares (ver “Correcta apli- cación de los preparados oculares”.)

Además debemos conocer las patologías oculares más frecuentes y su tratamiento médico, así como saber detectar los casos que deben ser derivados al médico.

 

Casos de derivación al médico

Como norma general  el paciente debe ser visto por un oftalmólogo en las siguientes situaciones:

– Síntomas de conjuntivitis.

– Síntomas relacionados  con un problema ocular serio como alteración de la visión, fotofobia intensa, dolor ocular verdadero, alteraciones pupilares (miosis o midriasis) y de la transparen- cia corneal (ver “Protocolo de actuación”).

 

 

 

Precauciones

Con los colirios vasoconstrictores. No emplear en dosis elevadas, ni durante periodos de tiempo pro- longados (más de 3 días consecutivos) para evitar la congestión ocular de rebote que podría desen- cadenarse. Instilaciones repetidas en un mismo día pueden producir una midriasis (dilatación pupilar).

Con los intervalos de aplicación. Si se aumenta la frecuencia de las aplicaciones pueden lle- gar a absorberse los principios activos del colirio y aparecer efectos sistémicos.

Personas en situaciones especiales: enfermos cardiovasculares, Diabéticos tipo I con enferme- dades oculares graves, en infección o lesión, hipertensos,  hipertiroideos,  embarazo y lactancia.

– Con los “síntomas de alarma”. Requieren el desvío inmediato al Especialista: dolor importan- te, imposibilidad de abrir el ojo, fotofobia, hinchazón significativa de los párpados  y tejidos adyacentes de la cara, especialmente con fiebre y ausencia de mejoría en 4-5 días.

Con ojo rojo por sequedad ocular. Ya que si se recomienda un colirio vasoconstrictor, produ- ciremos una mayor irritación.

Herida o contusión por impacto. Puede ocasionar un desprendimiento de retina o salida de humores vítreo u acuoso por perforación del globo ocular.

Quemaduras oculares por ácidos o álcalis. Desvío a urgencias oftalmológicas tras haber lava- do el ojo con agua abundante.

Con un cuerpo extraño cortante. Inmovilizar ambos ojos tapándolos con gasa estéril y desvío a urgencias oftalmológicas.

El empleo de colirios anestésicos es competencia  exclusiva del médico oftalmólogo para extraer un cuerpo extraño o realizar una tonometría.

 

Correcta aplicación de los preparados oculares

 

Aplicación de COLIRIOS a otra persona:

– Incline la cabeza del paciente hacia atrás.

– Dígale que mire hacia arriba.

– Pellizque suavemente la parte externa del párpado inferior debajo de las pestañas  y tire del mismo alejándolo del globo ocular.

– Sin tocar las pestañas, ni el párpado, instile una gota de la disolución en el saco conjuntival.

– Continúe  sujetando el párpado en esta posición durante unos segundos para que la gota caiga en la parte más profunda del fórnix ocular.

– Mirar hacia abajo, mientras se lleva el párpado hacia arriba hasta tocar el globo ocular.

– Cierre los ojos con suavidad durante 1-2 minutos.

– Para minimizar la absorción sistémica de colirios y pomadas, evitando así efectos secundarios y prolongando su acción en el ojo, presionar el conducto lacrimal de durante 1-2 minutos des- pués de la administración del preparado.

– Cerrar bien el envase después de cada aplicación.

– Una vez abierto el colirio, seguir las recomendaciones de conservación y caducidad indicadas por el laboratorio fabricante.

 

Aplicación de POMADAS OFTÁLMICAS:

– Mirar hacia arriba.

– Separar  el párpado inferior del ojo e instilar la pomada en el saco conjuntival en forma de barrido (0,2 ml).

 

– Al aplicar una pomada, efectuaremos un masaje suave del párpado, con el ojo cerrado, para facilitar así su distribución por todo el ojo.

– Esto producirá visión borrosa. Por ello las pomadas se aplican al acostarse, o bien si es obli- gatorio, durante el día en cantidades menores (0,025 ml).

 

Aplicación de BAÑOS OCULARES:

– En baños oculares, cada paciente usará su propio envase.

– Limpiar la bañera ocular con agua recién hervida antes de su utilización.

– Antes de practicarse el baño ocular, se procederá a la limpieza previa de los párpados y de las pestañas mediante una gasa empapada en la misma solución del baño, para arrastrar el polvo y otros cuerpos adheridos.

– Poner una cantidad de solución adecuada en la bañera e inclinar ligeramente la cabeza hacia delante aplicando sobre la órbita, manteniendo el párpado bien abierto y efectuando ligeras inclinaciones de cabeza hacia atrás y hacia delante para mojar completamente el ojo.

– Duración del baño: de 30 a 40 segundos

– Volver a lavar la bañera antes de tratar el otro ojo.

– Repetir la misma operación con el otro ojo, usando una nueva cantidad de producto.

– No usar el mismo líquido de la bañera para lavar los 2 ojos, ni devolver el líquido empleado al frasco.

 

NORMAS GENERALES sobre colirios, pomadas y baños oculares:

– Cuando se utilicen colirios y pomadas a la vez, la solución se instilará primero dejando trans- currir unos minutos antes de aplicar la pomada (5-10 min).

– Si se tratase de 2 colirios, dejar entre uno y otro un intervalo de 2-3 min.

– En caso de usar lentillas, retirarlas antes de aplicar cualquier medicamento ocular.

– Asegurarse  de que el producto no está caducado, alterado o contaminado.

– Los colirios en forma de disolución deberán ser transparentes. Los que se formulan como sus- pensiones, presentarán un sedimento que se dispersará fácilmente por agitación.

– Agitar las suspensiones antes de utilizarlas.

– Atemperar los colirios que se conservan en frío, antes de aplicarlos.

– Despreciar siempre la primera gota del colirio y la primera porción de la pomada. Esto servirá para que sea arrastrado cualquier contaminante del extremo del aplicador.

– El volumen instilado será el menor posible, ya que a mayor volumen, mayor será el drenaje por el canal lacrimal.

– Después de aplicar colirios, pomadas y baños, cerrar bien el envase.

 

 

 

PROTOCOLO DE ACTUACI6N                             

 

 

 

TABLAS: TRATAMIENTO DE CONJUNTIVITIS V OTROS  PROBLEMAS OCULARES

 

TABLA 1: TRATAMIENTO FARMACOLOGICO

 

TABLA  2: TRATAMIENTO FITOTERAPÉUTICO

 

TABLA  3: EFP INDICADAS EN CONJUNTIVITIS Y OTROS PROBLEMAS OCULARES

 

BIBLIOGRAFÍA

  • Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Protocolos en Farmacia Comunitaria 3: OJO ROJO. Madrid, Enero de 1997.
  • Conjuntivitis. Panorama Actual del Medicamento, 2001; 25 (243): 460-462.

• Web de la asociación Española de Pediatría de Atención Primaria: www.aepap.org

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