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Varices en miembros inferiores

DIARIOFARMA  |    23.02.2015 - 16:33

Protocolos de Indicación Farmacéutica y Criterios de Derivación al Médico en Síntomas Menores: (semFYC, Sefac, grupo de AF de la Universidad de Granada y Fundación Abbott: Varices en miembros inferiores. Acceda al documento completo

 

  1. 1. CONCEPTO

Las venas de las extremidades inferiores son las responsables de que la sangre ascienda hasta el corazón, para lo cual disponen de un sistema de válvulas semilunares contrapuestas, que hacen que el flujo sanguíneo vaya en dirección ascendente y centrípeta del sistema venoso superficial (SVS) al sistema venoso profundo (SVP). Adicionalmente, para vencer la gravedad y hacer que la sangre suba, los músculos de la pierna comprimen las venas y generan un efecto de bomba.

 

Las varices son dilataciones, alargamientos y flexuosidades de las venas del SVS de las extre- midades inferiores. La pérdida de flexibilidad de las paredes venosas y el deterioro funcional del sistema valvular dificultan el retorno venoso y favorecen el paso de sangre desde el SVP al SVS, ocasionando un aumento de la presión hidrodinámica en este último, con la posterior aparición de las varices. Las venas debajo de la piel se tornan gruesas y abultadas.

 

Las varices son consideradas la cara visible de la insuficiencia venosa crónica (IVC), la cual ocu- rre cuando las varices no son capaces de devolver al corazón toda la sangre que llega a las piernas. Sin embargo, no hay una relación directa entre el tamaño de las varices y el grado de insuficiencia venosa.

 

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Las varices y la IVC de los miembros inferiores son trastornos de relevancia clínica y frecuentes (se estima que cerca del 20% de los hombres y el 30% de mujeres lo padecen) que se manifiestan con uno o varios de los siguientes signos o síntomas: problemas estéticos, pesadez y edemas de las piernas, sensación de distensión, picor y dolor local sobre las varices, cansancio, calambres musculares, parestesias nocturnas y debilidad. La gravedad de los síntomas no se corresponde con el tamaño o extensión de las varices, ni con el volumen de reflujo. Adicionalmente, muchos de estos síntomas se hallan presentes en personas sin patología venosa.

Las complicaciones de la enfermedad incluyen inflamación crónica de las venas afectadas (flebitis), ulceración de las venas, y ruptura de las varices.

 

 

  1. CAUSAS MÁS FRECUENTES DE VARICES
  • Predisposición familiar (varices esenciales) antecedentes personales y familiares de patolo- gía venosa
  • Factores de riesgo:

– Edad: El riesgo aumenta con la edad.

– Ortostatismo prolongado (estar en posición de pie largo tiempo)

– Inmovilidad.

– Gestación: Por el aumento de la presión abdominal.

– Paridad: Dos o más embarazos.

– Obesidad: Solo para mujeres

– Cambios hormonales.

– Calor.

– Antecedentes de trombosis venosa profunda o de traumatismos en miembros inferiores.

 

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En mujeres, los síntomas pueden empeorar con la menstruación, y el embarazo. Por su parte, en algunos casos se ha encontrado relación entre el uso de anticonceptivos orales o tratamiento de reemplazo hormonal y la aparición de varices. Sin embargo, lo que más se suele presentar es el empeoramiento de este problema en personas que lo presentan y utilizan este tipo de fármacos.

 

  1. PACIENTES CON VARICES QUE DEBEN DERIVARSE AL MÉDICO
  • Tiempo crítico: Pacientes con sintomatología permanente y que no responden a las medidas conservadoras.
  • Indicadores de alarma:

– Persistencia de las molestias a pesar de seguir las recomendaciones pertinentes.

– Presencia de varices secundarias, que aparecen tras un cuadro de flebitis o de una trombosis venosa.

– Presencia de inflamación y/o dolor importante en la zona de las varices.

– Presencia de dolor en la pantorrilla, con hinchazón de la pierna y aumento del tamaño de las venas.

– Cambio de color o de aspecto de la piel de las piernas.

– Presencia de úlceras, heridas o de sangrado por las varices.

– Posible asociación con la utilización de tratamientos hormonales sustitutivos o de an- ticonceptivos orales

 

  1. RECOMENDACIONES PARA EL TRATAMIENTO DE LAS VARICES

Los objetivos de la intervención son: Reducir los síntomas, mejorar la apariencia, y prevenir la recurrencia y complicaciones. El tratamiento recomendado para mejorar la clínica relacionada con las varices y evitar complicaciones, se basa en educación sanitaria y la aplicación de las si- guientes medidas higiénico-dietéticas.

Tratamiento no farmacológico

  • Mantener el peso adecuado. (Reducción de peso en caso de obesidad).
  • Evitar el estreñimiento, llevar una dieta rica en fibra y mantener una hidratación adecuada.
  • Evitar el ortostatismo. Procurar no sentarse con las piernas cruzadas.
  • Evitar periodos prolongados en bipedestación o sedestación.
  • Reposo en decúbito.
  • Sentarse con las piernas elevadas durante periodos de 30 minutos cada 2-3 veces al día.
  • En caso de tener que permanecer de pie durante tiempo prolongado, ponerse de puntillas de forma repetida. Cuando se tenga que permanecer sentado por viajes largos, procurar movi- lizar las piernas frecuentemente.
  • Dormir con los pies de la cama elevada unos 10-20 centímetros.
  • Realizar ejercicio físico moderado (en caso de ulceras varicosas se recomienda reposo).
  • Usar zapatos cómodos y evitar compresiones circunferenciales localizadas en la extremidad tipo vendajes, ligas o fajas.
  • Aplicar sobre las piernas, cuando se noten cansadas, una ducha de agua fría y masajes desde tobillos a rodillas.
  • Evitar acercar las piernas a fuentes de calor como estufas o radiadores.
  • Mantener una higiene estricta de la piel y aplicar cremas hidratantes en las zonas no ulcera- das, tipo vaselina liquida.
  • Utilizar de forma continuada (quitar por las noches) medias elásticas de compresión clase III o fuerte hasta la cintura. Las medias se colocan a primera hora de la mañana en decúbito y levantando las piernas durante 5-10 minutos. La compresión (decreciente desde el tobillo hasta la cintura o rodilla) mejora el retorno venoso y reduce el reflujo, disminuyendo la sin- tomatología y el edema, retardando la evolución de la enfermedad.
  • Supresión del tabaco.
  • Uso de calzado ancho y cómodo, se debe evitar el empleo de tacones.
  • Realizar ejercicios que impliquen la flexión de los tobillos, para activar el bombeo muscular.

 

Tratamiento farmacológico

  • De forma general, los fármacos flebotónicos no han demostrado una relación benefi- cio riesgo aceptable por lo que no son aconsejables. Estos medicamentos no modifican el curso de la enfermedad.
  • Las cremas y pomadas especiales para la circulación o antiinflamatorias pueden producir daños en la piel.
  • En caso de dolor en las piernas se puede tomar, de forma puntual, el paracetamol.

 

RECUERDE            ➤ ➤ ➤ ➤ ➤

  • Las medidas físicas y de estilo de vida tienen un papel muy importante en el alivio de los síntomas de las varices.
  • Para mejorar el flujo sanguíneo de las venas de las piernas se debe: Elevar las piernas para reducir la presión en las venas, utilizar medias elásticas para ejercer presión y ayudar en la circulación de la sangre de las piernas, evitar cruzar las piernas al estar sentado y hacer ejercicio físico regularmente.
  • Los fármacos dirigidos a la insuficiencia venosa crónica carecen de estudios de calidad

que avalen su uso.

 

  1. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA Y RECOMENDADA
  • Rodrigo Pendás. JA. Villa Estébanez, R. Insuficiencia Venosa Crónica. Fisterra Guías Clínicas 2002; 2 (21).
  • Tisi P. Cardiovascular disorders. Varicose veins. BMJ clinical evidence. IN: http://www.cli- nicalevidence.com/ceweb/conditions/cvd/0212/0212.jsp [Día de acceso: 15-07-2007].

 

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