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La apnea del sueño podría afectar a las calificaciones de los niños

MEDLINEPLUS  |    07.09.2015 - 22:00
Imagen de noticias HealthDay

LUNES, 7 de septiembre de 2015 (HealthDay News) -- Según una investigación reciente, cuando los niños tienen problemas para dormir debido a

dificultades respiratorias, como la apnea del sueño, pueden tener problemas en la escuela.

“Puede que la apnea del sueño no cause

directamente problemas académicos”, señaló la autora principal del estudio, Barbara Galland, profesora adjunta de investigación en la

Universidad de Otago en Dunedin, Nueva Zelanda.

"En cambio, la apnea del sueño puede dificultar que se duerma bien por la noche, lo que a su vez

contribuye a que los niños tengan problemas de atención y dificultades para aprender y lograr un buen rendimiento académico durante el

día", agregó.

La apnea del sueño es un tipo de trastorno respiratorio del sueño o respiración irregular durante el

sueño. Una persona con apnea del sueño deja de respirar con frecuencia durante breves períodos de tiempo, según los Institutos Nacionales

de la Salud de EE. UU.

Este nuevo estudio analizó los resultados de más de una docena de estudios individuales. Aunque no se pudo demostrar una

relación de causa y efecto, la mayoría de las investigaciones tomaron en cuenta otros factores importantes que pueden influir en el desempeño

escolar, dijo Galland.

Los hallazgos se publicaron en línea el 7 de septiembre en la revista Pediatrics.

Los investigadores examinaron los

resultados de 16 estudios sobre la apnea del sueño o trastornos relacionados en los niños y el rendimiento académico. Los investigadores

encontraron que los niños con trastorno respiratorio del sueño tenían un peor desempeño en las habilidades del lenguaje, las

matemáticas y el laboratorio de ciencias en comparación con aquellos que no tenían ninguna de estas afecciones.

“Si en una muestra

grande de niños sin un trastorno respiratorio del sueño se observa una puntuación promedio del 70 por ciento en un examen”, explicó

Galland, “se calcula que en una muestra comparable de niños de la misma edad con un trastorno respiratorio del sueño se podría alcanzar una

puntuación promedio de un 11 por ciento más baja (un 59 por ciento)”.

En general, los niños con apnea del sueño no tuvieron un

peor desempeño en la escuela, pero este resultado podría deberse a diferencias entre los estudios del análisis, sugieren los investigadores.

Además, un mayor número de niños con apnea del sueño tuvieron un progreso insatisfactorio o problemas de aprendizaje en comparación

con los niños sin apnea del sueño.

“Aunque muchos estudios encuentran que el logro promedio de los niños con apnea del sueño

se mantiene en el intervalo típico de los niños sin este trastorno, algunos niños con apnea del sueño podrían tener un peor

desempeño en los exámenes”, destacó Galland. “Lo que no sabemos es qué niños tienen más probabilidades de lograr

calificaciones más bajas”.

No está claro en qué medida el tratamiento de la apnea del sueño puede afectar al rendimiento

académico de un niño, comentó Galland. La investigación arroja resultados mezclados, ya que algunos estudios sugieren que los niños

pueden concentrarse mejor si reciben tratamiento para la apnea del sueño, señaló.

El Dr. Holger Link es neumólogo pediátrico

y especialista en medicina del sueño del Hospital Infantil OHSU Doernbecher de Portland, Oregón. En tal sentido, señaló: “Qué

tan bien responda un niño a la cirugía variará dependiendo de la gravedad y duración de la apnea del sueño y otros factores como la

edad, la genética, otros problemas mentales o de salud, así como de los recursos emocionales y educativos en el hogar”.

Lo mismo aplica

para la afección en sí, agregó.

Link apuntó que cada niño responde de manera diferente. “Puedes tener a dos

niños de la misma edad y sexo con la misma gravedad de apnea del sueño, y uno de ellos tendrá muy pocos problemas con su rendimiento

académico y el otro podría tener dificultades significativas”, destacó.

Si la apnea del sueño no se trata puede aumentar

también el riesgo de hipertensión, ataques al corazón, obesidad y diabetes tipo 2, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE.

UU.

“Dadas las posibles consecuencias negativas de un trastorno respiratorio del sueño en la salud, comportamiento y aprendizaje de los

niños, es importante que los padres y los médicos reconozcan sus síntomas”, señaló Galland.

Uno de esos

síntomas es el ronquido, apuntó la Dra. Danelle Fisher, vicedirectora del Centro de Salud Providence Saint John de Santa Mónica, California.

"Los niños que roncan deben ser monitorizados para ver si los ronquidos se convierten en ruidos de asfixia, pausas en la respiración y esfuerzos

repentinos para respirar", señaló Fisher. Recomienda a los padres hablar con el pediatra del niño sobre el ronquido o síntomas

similares.

Sin embargo, aunque un niño no presente ronquidos claros puede tener otros síntomas, destacó Link. Por ejemplo:

respiración ruidosa, dormir con la boca abierta, pausas breves en la respiración, sueño inquieto y despertares del sueño.

"Algunos niños se quejan de somnolencia o de que tienen menos energía en la mañana o durante el día", dijo Link, aunque no

todos los niños presentarán somnolencia. "Algunos niños estarán muy irritables y de mal humor o tendrán dificultad para

concentrarse en la escuela o en la casa".

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) recomienda que se examine a todos los

niños para ver si presentan ronquidos. Además, se les debería hacer evaluaciones adicionales y, si presentan apnea del sueño,

proporcionarles tratamiento.

Artículo por HealthDay, traducido por Hola Doctor

FUENTES: Barbara Galland, Ph.D., research associate professor, department of women's and children's health, University of Otago, Dunedin, New Zealand; Danelle Fisher, M.D., vice chair of pediatrics, Providence Saint John's Health Center, Santa Monica, Calif.; Holger Link, M.D., pediatric pulmonology and sleep medicine, OHSU Doernbecher Children's Hospital, Oregon Health and Science University, Portland, Ore.; October 2015, Pediatrics

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