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Luces y sombras en MyNHS, el portal de transparencia sanitaria británico

Captura de pantalla de la 'home' de la web del MyNHS

Captura de pantalla de la 'home' de la web del MyNHS

BELÉN DIEGO  |    07.12.2016 - 17:20

Según Rubén Moreno, portavoz adjunto del PP en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, la PNL sobre un Plan de Transparencia Sanitaria en España tiene en el punto de mira un modelo claro en el que fijarse: el portal británico MyNHS. No obstante, tras dos años de andadura éste ha mostrado algunas disfunciones.

El sistema nacional de salud de Reino Unido, conocido por sus siglas en inglés (NHS), lanzó su portal de transparencia en septiembre de 2014. MyNHS compila todos los datos disponibles sobre seguridad, eficiencia, calidad, salud pública, servicios sociales e incluso estándares de alimentación en los hospitales de la red pública, presentados de forma que es sencillo para los pacientes establecer comparaciones entre centros. En la página se pueden localizarse áreas geográficas y centros con mejores resultados en una serie de variables, con la idea de que la competencia y la transparencia harán que mejoren los estándares de todo el NHS.

 

¿Los peores cirujanos?

Cuando se lanzó MyNHS, el ministro de Sanidad Jeremy Hunt llegó a decir que además de mejorar la atención, el portal tenía el potencial de “salvar vidas, literalmente”. Se refería a la posibilidad de que los pacientes realicen búsquedas por unidades de cirugía individuales, consultando datos como la tasa de mortalidad de los pacientes a los tres meses de un procedimiento quirúrgico.

Este instrumento se ha puesto en entredicho como posible arma de doble filo. Según un escrito remitido en enero de 2015 al ministerio y firmado por la Sociedad de Cirugía Torácica (SCTS), algunos profesionales habían empezado a evitar procedimientos arriesgados por temor a ser peor considerados al publicarse las tasas de mortalidad de sus pacientes.

La prensa inglesa más dada a los excesos llegó a publicar que la divulgación de los resultados de las cirugías estaba haciendo que pacientes que necesitaban intervenciones complicadas fallecieran porque los cirujanos se negaban a llevar a cabo los procedimientos.

En un tono más templado, un reciente análisis publicado en la revista British Medical Journal y firmado por investigadores de la Universidad de Edimburgo mostraba que la variable que empleaba (y sigue empleando) MyNHS para valorar a los cirujanos podía ser inútil por un motivo relativamente sencillo: A menos que un médico lleve a cabo un número notable de intervenciones, es posible que sus resultados –incluso siendo pésimos- no destacaran entre los del resto de colegas por falta de potencia estadística.

Además, los investigadores advierten que las historias clínicas no son iguales entre hospitales, ni siquiera entre unidades de un mismo hospital, lo cual hace que algunas de las cifras publicadas en MyNHS sean poco fiables.

Sugieren, como alternativa, incorporar información sobre la satisfacción de los pacientes, entre otros datos. Aunque consideran que la iniciativa es un buen paso hacia la transparencia, valoran que no es útil para detectar a los profesionales menos competentes, y sugieren que la información se considere solo una pequeña parte de una iniciativa más completa en cuanto al registro de la calidad de la atención en los hospitales.

 

Perspectiva ampliada: el PHOF

En esta línea, y dentro de MyNHS, está el Marco Público de Resultados en Salud (PHOF, por sus siglas en inglés), un instrumento que sirve para conocer en qué medida los servicios sanitarios son eficaces en la protección de la salud pública.

El PHOF se asienta sobre una base de datos compartida en la que todas las administraciones sanitarias, por áreas geográficas, proporcionan información actualizada.

La base de datos incluye 40 indicadores clave como resultados deseados en salud. A partir de su análisis, se pueden definir recomendaciones para la mejora en áreas específicas.

El objetivo del PHOF es comprender –midiendo- el impacto en la salud de las acciones individuales, los servicios públicos, los programas e iniciativas y las políticas sanitarias.

La información recabada por este sistema interactivo incluye esperanza de vida en el momento del nacimiento, tasas de vacunación a los cuatro años, embarazos en adolescentes, actitud vital en personas en edad productiva y estado de salud de los ciudadanos de edad avanzada.

Las mediciones de la red británica permiten analizar resultados en salud tales como la probabilidad de que un niño crezca con las mejores condiciones posibles para llevar una vida sana y definir qué factores ambientales favorecen la salud y el bienestar.

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