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“La farmacia puede ahorrar burocracia al médico y molestias al paciente”

El portavoz de Sanidad de Ciudadanos en la Asamblea de Murcia, Juan José Molina.

El portavoz de Sanidad de Ciudadanos en la Asamblea de Murcia, Juan José Molina.

FRAN ROSA  |    06.03.2017 - 13:30

Con motivo del debate que tuvo lugar en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Murcia, referente a una propuesta para impulsar la farmacia asistencial que finalmente no obtuvo el apoyo del resto de grupos, Juan José Molina, portavoz de Ciudadanos y encargado de defenderla, ha concedido una entrevista a Diariofarma en la que aborda ésta y otras cuestiones relacionadas con el sector de la farmacia y del medicamento.

Pregunta. ¿Cómo valora el resultado de la votación sobre la moción presentada por Ciudadanos para impulsar la farmacia asistencial en Murcia?

Respuesta. Creemos que era una buena moción, porque intentaba acercar la farmacia asistencial a los ciudadanos, algo que facilita la accesibilidad a los medicamentos y que en última instancia es bueno para el paciente que en la actualidad debe desplazarse muchos kilómetros para recoger unos medicamentos que a nuestro entender pueden ser dispensados con seguridad en la farmacia comunitaria.

P. ¿Cómo explica la posición contraria del resto de Grupos?

R. Nosotros no podemos entrar a valorar la opinión del resto de partidos. Hemos presentado una propuesta pensando en el interés general de los ciudadanos y cada uno ha defendido la postura que creía más correcta.

P. Uno de los puntos de discrepancia tiene que ver con la vuelta de los DH que no exijan seguimiento especial a la farmacia. El PP les acusaba de tomar parte en un conflicto entre profesiones. ¿Puede argumentar la posición de su partido? ¿Se sienten ustedes más cerca de la farmacia comunitaria que de la hospitalaria?

R. No. Nosotros estamos al lado y del lado del paciente y no de intereses particulares de uno u otro colectivo. Nos gustaría que ambos colectivos, farmacia comunitaria y hospitalaria, trabajaran conjunta y coordinadamente siempre pensando en el interés del paciente y de la sociedad. Ambas son necesarias, ambas son importantes y ambas son complementarias. En cualquier caso, recomendaría seguir los posicionamientos del PP a este respecto, ya que son notablemente diferentes según estén hablando en Aragón, Cataluña, Murcia o el Senado. Nosotros hemos mantenido una postura permanente en defensa de un modelo de farmacia comunitaria que en un país con nuestro grado de dispersión cubre un espacio sanitario de gran valor

P. La SEFH ha emitido un posicionamiento en el que habla de que dispensar esos medicamentos en la farmacia comunitaria elevaría la factura 500 millones de euros y que la supuesta cercanía se puede paliar haciendo coincidir las visitas al especialista con la visita al farmacéutico, con atención telemática y envío a domicilio. ¿Cuál es su opinión al respecto?

R. Respetamos su punto de vista, pero queremos saber cómo han obtenido ese dato y queremos saber también cuánto cuesta en la actualidad la dispensación hospitalaria, porque hay demasiada opacidad en el coste de la farmacia hospitalaria. Queremos más transparencia, porque al final somos todos los ciudadanos los que pagamos esa factura. Necesitamos datos fiables del coste actual y estudios serios sobre lo que supondría utilizar otros sistemas. En cuanto a la atención telemática o el envío a domicilio, no nos parece razonable existiendo, como hay, una amplia red de farmacias comunitarias que ya pueden hacer ese cometido. La coordinación que comentaba antes entre Farmacia Hospitalaria y Comunitaria puede solucionar ese problema y crear dos sistemas paralelos no pensamos que sea lo más eficiente.

P. Otro argumento en contra de su moción tenía que ver con la supuesta ilegalidad que supondría la prescripción por repetición. ¿Cómo se defienden de esta acusación del señor Coronado?

R. La prescripción por repetición es una tarea que en la actualidad recae exclusivamente en el médico de familia, una tarea burocrática que ocupa mucho tiempo en la jornada habitual de nuestros médicos. Creemos que aquí la farmacia comunitaria puede jugar un papel importante, colaborando con el equipo de Atención Primaria, ahorrando una importante carga burocrática para el médico para dedicar más tiempo a tareas asistenciales o de seguimiento de enfermos crónicos. Estamos de acuerdo en que la prescripción debe ser realizada por el médico de Familia, pero la dispensación de fármacos crónicos o de larga duración puede hacerse de forma segura y más cómoda para el paciente desde la farmacia comunitaria. Esto se realiza desde hace años en otros países como Canadá o Australia y allí no se oyen acusaciones de este tipo.

P. Podemos también mostró su desacuerdo con el acceso de la farmacia comunitaria a toda la historia clínica, argumentando que ya acceden a la información que necesitan para la prestación que realizan. ¿Por qué cree que es importante aumentar ese acceso? ¿Qué medidas tomarían para evitar un mal uso de los datos?

R. Recordemos que la historia clínica es propiedad del paciente y las instituciones sanitarias tienen la obligación de salvaguardar sus datos. La confidencialidad de los datos clínicos del paciente debe estar siempre bien asegurada. En eso no tenemos ningún tipo de duda. Pero hay determinados datos que pueden ser compartidos, siempre de acuerdo con los deseos del paciente. Las alergias o los fármacos que ya toma son fundamentales para poder dispensar un fármaco con seguridad. No estamos hablando de un acceso a toda la historia, sino a unos pocos datos, y siempre respetando la confidencialidad y los deseos del paciente.

P. Tampoco coincidían en la propuesta de un modelo de retribución basado en el horario. ¿Qué creen que se conseguiría con esa medida? ¿Creen que aumentaría el gasto para el SNS? 

R. La farmacia garantiza el acceso a los medicamentos las 24 horas del día, todos los días del año. Sabemos que algunas farmacias, sobre todo las rurales, no pueden permitirse esta tarea, que es obligatoria por ley. Creemos que este servicio no puede verse resentido y pensamos que hay que estudiar todas las opciones para mantenerlo. No pensamos en un pago por horario, sino más bien en un pago por prestaciones que debería en cualquier caso ser cuidadosamente evaluado con la implantación de proyectos piloto que nos asegurasen la eficacia, efectividad y rendimiento de la propuesta. En ningún caso hay una propuesta cerrada.

P. Dejando de lado el debate, ¿puede explicar cuáles son los beneficios que observa su grupo de un mayor impulso de la farmacia asistencial?

R. La sociedad ha cambiado de manera vertiginosa en los últimos 20 años y debemos adaptarnos a estos cambios. Nuestra esperanza de vida se ha elevado y eso un conlleva un aumento de las patologías crónicas y del número de personas en régimen de dependencia. Para adaptarnos a estos cambios es fundamental que todos los agentes sanitarios funcionen de manera coordinada y la farmacia comunitaria es un recurso que puede ayudar para conseguir ese fin en cuestiones como el control de medicamentos crónicos, que en la actualidad recae en el médico de familia, o la dispensación en la farmacia comunitaria de aquellos fármacos de dispensación hospitalaria que puedan ser dispensados de forma segura, evitando trastornos innecesarios al paciente.

P. ¿Cuál es su posición sobre el modelo de farmacia? Lo pregunto porque usted mismo dijo durante el debate del otro día que el beneficio o el perjuicio de la liberalización del sector es algo que habría que debatir. 

R. El debate siempre tiene que estar abierto, para poder escoger aquella opción que más convenga a la sociedad. Pero para ello es necesario tener datos reales y veraces de actividad, de costes y analizar con detalle todos los datos. No hay nada malo en preguntarse si el actual modelo funciona o si podría funcionar mejor, siempre teniendo claro que el acceso al medicamento debe estar garantizado para favorecer la equidad y la accesibilidad. A partir de ahí, cualquier modelo puede ser estudiado.

P. ¿Considera que con un modelo libre en cuanto a la titularidad quedaría garantizado el nivel de prestación que ofrecen las farmacias actualmente o, en cambio, cree que se pondría en peligro en aquellos casos en los que el servicio sea menos rentable?

R. Como hemos dicho, hay que estudiar bien todos los datos reales y tomar la mejor decisión, siempre pensando en el paciente. Nosotros somos un partido liberal, pero tenemos claro que hay servicios que deben estar garantizados, y éste es uno de ellos. En cualquier caso el sistema español de farmacia comunitaria ha demostrado no ser un obstáculo, sino mas bien una ayuda, en la sostenibilidad y la calidad del sistema.

P. ¿Qué opina su formación de los impagos y de que las farmacias no puedan reclamar intereses si se quieren acoger al FLA?

R. Los impagos son otra nota triste de la crisis. No se puede obligar a unos profesionales a asumir el costo de los medicamentos de los pacientes que el Estado tiene responsabilidad de cubrir de la misma manera que no podríamos obligar a un cirujano a que adelantara el pago del material quirúrgico y del personal para operar. En cuanto a los intereses, todos los ciudadanos debemos ser iguales antes la ley y si la ley dice que los retrasos de pagos deben acompañarse de intereses, todos debemos acatarlo. Pensamos que debe cumplirse en las dos direcciones, no solo en la que le beneficia al legislador.

P. Cambiando de tercio. ¿Qué opinión les merecen los retrasos en el acceso a determinados medicamentos? ¿Tiene Ciudadanos alguna propuesta para terminar con los problemas de equidad?

R. En este tema debemos poner blanco sobre negro. Hay determinados fármacos que se nos presentan como innovadores cuando no lo son tanto, y pagamos por ellos, y otros fármacos que sí lo son y se impide el acceso por ser demasiado caros. Es un sinsentido al que debemos enfrentarnos, y desde luego que lo haremos.

P. ¿Están de acuerdo con el actual sistema de fijación de precios? ¿Y con el hecho de que, una vez aprobados, CCAA y hospitales vuelvan a intervenir sobre el precio fijado?

R. En el momento actual, en el que hay cada día más fármacos nuevos (que no innovadores) hay que elegir bien el modelo de precios. Nuestro sistema sanitario es del tipo nacional, y esto significa que es el Estado, a través de los órganos competentes, el proveedor de los servicios y por tanto el que debe pagar la factura. Desde esta perspectiva, parece obvio que el Estado deberá tener algún tipo de papel regulador en los precios para evitar comportamientos especulativos. Pero si hay que estar interviniendo y reinterviniendo constantemente está claro que el sistema no funciona bien.

P. ¿Qué proponen ustedes?

R. No creemos que haya fórmulas mágicas que resuelvan todos los problemas. En los medicamentos de alto coste, las nuevas opciones de riesgo compartido y otras ofrecen una salida constructiva, pero no tiene sentido aplicarlas en los medicamentos de bajo coste. Por otro lado, modelos como el andaluz, basado en subastas, están provocando compras masivas de medicamentos a laboratorios de fuera de la UE, lo que no genera valor añadido a nuestras marcas y nuestros laboratorios pierden competitividad. Nuestra apuesta más clara en este campo es la de ir a un sistema de fijación de precios por valor que distinga novedades de alto impacto de medicamentos me too.

 

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