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La farmacia pide designar el lugar de dispensación según el valor al paciente

Lucinda Villaescusa Castillo, profesora titular de Farmacología del departamento de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Alcalá de Henares,

OLGA VILANOVA  |    14.03.2018 - 21:02

El debate sobre el lugar de dispensación de los medicamentos innovadores, incluidos los biológicos, “tiene que girar sobre cómo se aporta más valor al paciente” puesto que el hecho de que el farmacéutico de oficina de farmacia realice la dispensación “redundaría en ventajas para el paciente”. Así lo ha explicado Lucinda Villaescusa Castillo, profesora titular de Farmacología del departamento de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Alcalá de Henares, durante su ponencia acerca de ‘Dispensación de anticuerpos monoclonales en la oficina de farmacia’ que ha tenido lugar en el marco del Congreso Europeo de Oficina de Farmacia (Infarma) que se celebra en Madrid entre el 13 y 15 de marzo.

Pilar Valera Gallego, vocal de Docencia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) y presentadora de la mesa, ha explicado que en la actualidad se ha creado una comisión para que reivindicar ante la Comisión de de Sanidad, la dispensación de los medicamentos monoclonales en la oficina de farmacia. Además, ha hecho hincapié que “aunque el margen de beneficio de la farmacia es pequeño, debemos luchar por ello y debemos defenderlo”.

Esta defensa es necesaria porque en los últimos años, según Villaescusa, “hay una clara tendencia hacia la dispensación en hospital de estos productos” a pesar de que hace no mucho tiempo estos productos se dispensaban en las farmacias”. La razón de estas decisiones para esta experta es clara, es económica, además de la creación en el ámbito hospitalario de estructuras para absorber la demanda producida por la dispensación de estos medicamentos.

Fármacos con toxicidad inmediata, la excepción

La farmacóloga hizo un repaso por diferentes grupos terapéuticos de medicamentos biológicos que aún se dispensan en las farmacias, así como otros que, por sus características clínicas y modo de administración podrían ser dispensables en farmacia. Según ella, podrían serlo todos los fármacos “que no requieran supervisión por problemas de toxicidad inmediata”, que “no requieran ajustes posológicas o vigilancia durante la administración” ni en los que el paciente “realice la autoadministración”.

A este respecto, la experta señala que debería realizarse una revisión de las condiciones de dispensación de ciertos medicamentos, y debe realizarse desde la perspectiva de cómo se aporta más valor al paciente. Según destacó, “el farmacéutico es el experto en el medicamento y en su entorno sanitario asistencial y el paciente es el mayor beneficiario de la labor del farmacéutico”.

Villaescusa, ha explicado que con el transcurso del tiempo se han ido viendo situaciones paradójicas, y la realidad ha ido cambiando. La experta ha explicado cómo en determinadas ocasiones y con algunos anticuerpos monoclonales el tratamiento de los pacientes se podría haber llevado a cabo desde la oficina de farmacia. La peculiaridad es que cuando al paciente se le prescriben estos medicamentos debe acudir a la farmacia del hospital y este es el que tiene que administrarse el fármaco.

Por ello, Villaescusa señala que deben tenerse en cuenta la formación y capacitación del farmacéutico, que en los casos que no se requiere la hospitalización del paciente, estos son atendidos por su médico de familia tras el alta hospitalaria, con lo que se quiebra el seguimiento clínico del paciente en Atención Primaria, se pierde la atención global del tratamiento, así como, el seguimiento farmacoterapéutico del paciente.

Candidatos a ser utilizados en farmacias comunitarias

Igualmente, Villaescusa explica cómo pacientes, como en los asmáticos es un claro ejemplo, ya que es un paciente habitual de la oficina de farmacia, y es un caso claro en el que se justifica la dispensación de monoclonales por los farmacéuticos comunitarios. Además de este caso, citó fármacos como adalimumab, certolizumab, omalizumab, evolocumab o alirocumab como candidatos a ser utilizados, por sus características, en el ámbito comunitario.

Así las innovaciones destinadas a patologías comunes y prevalentes, medicamentos de administración sencilla, en los que hay una ausencia de monitorización, y el paciente se beneficiaría ya que, entre otros, evitaría desplazamientos innecesarios, mejoraría la accesibilidad de los pacientes al tratamiento, evitaría la posibilidad de adquirir infecciones nosocomiales, y lo más importante aprovechamiento de la capacidad asistencial del farmacéutico y mejoraría en la adherencia al tratamiento.

Por último, la experta señala que debe realizarse una revisión de las condiciones de dispensación de ciertos medicamentos, y debe realizarse desde la perspectiva de cómo se aporta más valor al paciente. El farmacéutico es el experto en el medicamento y en su entorno sanitario asistencial. El paciente es el mayor beneficiario de la labor del farmacéutico.

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