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El CAV-AEP prescribe una ‘Guía para detectar la Mala Ciencia’ antivacunas

OLGA VILANOVA  |    20.06.2018 - 12:18

El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) ha querido salir al paso de las frecuentes informaciones que vinculan a la vacuna del virus del papiloma humano (VPH) con diversos daños en las mujeres en las que se administra a pesar de que se trata de una vacuna extremadamente segura, tal y como ha concluido la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas informaciones carentes de evidencia se producen también en otras vacunas y reducen la confianza de los usuarios en las mismas.

Para ayudar a identificar los estudios que llegan a conclusiones sin base científica, y que han sido el germen de muchos de los argumentos que se utilizan por los movimientos antivacunas para desaconsejar la utilización de inmunizaciones, el CAV-AEP ha recuperado y traducido una ‘Guía rápida para detectar la Mala Ciencia’.

En una serie compuesta por tres artículos, de momento, titulados ‘Mala ciencia entre las vacunas’ se resaltan los bulos y falsedades en torno a la vacuna del virus del papiloma humano (VPH). Tal y como explica la AEP, se trata de unos bulos que se mantienen en el tiempo a pesar de que se han publicado “miles de investigaciones” sobre los distintos aspectos relacionados con esta vacuna.

Además, se destaca que a pesar de haberse documentado el elevado nivel de seguridad, estas falsedades están al orden del día y utilizan las redes sociales para lograr una gran repercusión.

“La mala ciencia daña a la propia ciencia”

En el primero de los artículos se hace referencia a tres publicaciones que se consideran como ‘buenas muestras de la mala ciencia contra las vacunas’. Todas ellas han sido retiradas, pero se han difundido ampliamente por las redes sociales por los intereses antivacunación. Se trata de estudios que cuestionan la seguridad de las vacunas en relación a la producción de autismo (Li D, Tomljenovic L, Li Y, Shaw CA. Subcutaneous injections of aluminum at vaccine adjuvant levels activate innate immune genes in mouse brain that are homologous with biomarkers of autism. J Inorg Biochem. 2017;177:39-54. [retractado]); a los daños neurológicos por la administración de la vacuna del VPH (Aratani S, Fujita H, Kuroiwa Y, Usui C, Yokota S, Nakamura I, et al. Murine hypothalamic destruction with vascular cell apoptosis subsequent to combined administration of human papilloma virus vaccine and pertussis toxin. Sci Rep. 2016;6:36943. [retractado]); o la vinculación de esta vacuna con un paradójico incremento de la indicencia de cáncer de cérvix (Andersson L. Increased incidence of cervical cancer in Sweden: Possible link with HPV vaccination. Indian J Med Ethics. 2018.online first april 30, 2018. [retractado]).




Para contraponer los artículos 'mala ciencia' desde el CAV-AEP se pone el acento en las publiaciones de ‘The Cochrane Collaboration’ que, "certeramente, pone los puntos sobre las íes, desde el punto de vista científico".

En el segunda parte del artículo, se reseña la publicación realizada en noviembre de 2016 por la revista Scientific Report del grupo editorial Nature Publishing Group (NPG, por sus siglas en inglés). En concreto se hace referencia a un estudio de un grupo japonés dirigido por Toshihiro Nakajima (Tokyo Medical University), que afirmaba haber encontrado que la vacuna del virus del papiloma humano (VPH) producía daños en el sistema nervioso central de los ratones del experimento.

Este estudio despertó preocupación en las autoridades de salud pública de Japón, donde se vive una situación excepcional en relación con esta vacuna, y también en el resto del mundo, pues parecía proporcionar alguna base científica a los informes anecdóticos de supuestos efectos secundarios de la vacuna contra el VPH. Sin embargo, tras la publicación, otros grupos de investigación se dirigieron a la editorial, señalando las inconsistencias de lo publicado.

Pero tal y como señala, la importancia radica en el tiempo transcurrido entre la publicación del estudio y la retractación del mismo, en concreto 18 meses. Los editores señalan que “el diseño del estudio no es el apropiado al objetivo del mismo”. Por ello, algunos autores han criticado a la editorial NPG la lentitud de la respuesta dada.

Por último, en la tercera parte y como ejemplo de mala ciencia señala un estudio sueco anónimo que afirma que la vacuna VPH puede causar cáncer de cérvix, en las mujeres vacunadas previamente, expuestas al VPH. El estudio fue publicado el pasado 30 de abril, en el Indian Journal of Medical Ethics. En este caso, la revista científica, a pesar de conocer que el autor y su filiación profesional eran falsos, y mostrar su decepción, entendiendo que los resultados mostrados tenían interés público mantuvo vivo el artículo. Finalmente, se ha retractado de su publicación, alegando como razón principal el engaño del autor.

En el artículo se hace una llamada de atención como un texto ”sin ningún valor científico, de un autor o autores, de filiación e intereses desconocidos, haya sido aceptado en una publicación científica. Señalando que ha llamado la atención por el rápido incremento de su difusión en los últimos años. Y además, que dicho texto haya alcanzado tanta difusión e impacto, precísamente a través de las redes sociales relacionadas con los intereses antivacunación, como pone de manifiesto el periodista Brian Deer. En España, su difusión también ha sido impulsada por intereses antivacunación disfrazados de profesionales enfrascados en cruzadas de irracionalidad contra algunas vacunas, se concluye en el artículo.

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