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Una FH en Cuidados Intensivos que aporta seguridad y ahorra recursos

Imagen de Pablo Cuesta, anestesista, y Esther Domingo.

FRAN ROSA  |    17.07.2018 - 13:35

"Fui la primera residente que realizó la rotación como R4 en la Unidad de Cuidados Intensivos del Servicio de Anestesia, Reanimación y Teapéutica del Dolor y, tras esa experiencia, decidieron poner en marcha un proyecto de investigación relacionado con los errores de medicación en pacientes críticos. Éste tuvo lugar entre 2014 y 2015 y los resultados fueron muy positivos, por lo que decidieron crear la plaza". Así explica Esther Domingo, farmacéutica integrada en el grupo multidisciplinar que opera en esta Unidad (da apoyo también con los pacientes quirúrgicos) del Hospital Universitario de Albacete, el proceso para convertirse en una más del equipo, donde, además de esta FH, hay también anestesistas, personal de Enfermería, auxiliares y celadores.

Y es que, tras 10 meses trabajando codo con codo con estos profesionales, esta farmacéutica logró demostrar que sus intervenciones valían su peso en vidas y en euros. En total, se redujeron un 30%, aproximadamente, los errores relacionados con la medicación. Asimismo, se habría demostrado, afirma "un ahorro considerable en gasto farmacéutico, que puede rondar los 250.000 euros anuales", y los indicadores del Servicio en estos últimos años constatarían, prosigue, "que no es que se haya ahorrado solo en fármacos, sino que además se ha disminuido mortalidad y la estancia media". Por eso, asegura que la figura del FH integrado en esta unidad es una fuente de "seguridad y también de eficiencia". 

Dentro de sus labores, destaca el acompañamiento a los facultativos en su visita a los pacientes y la realización de  aportaciones en el momento de la prescripción. También es un punto de apoyo para Enfermería, personal con el que trabaja en guías de administración, protocolos, etc. "En eso se va gran parte de mi mañana. El resto lo dedico a validar tratamientos de pacientes quirúrgicos, unos pacientes que antes han pasado por mi Unidad y con los que ayudo a garantizar la continuidad del proceso asistencial", aclara.

A modo de ejemplo, y para mostrar el valor de la labor que pueden desempeñar estos especialistas en la Unidad de Cuidados Intensivos, Domingo recuerda un caso en el que contribuyó a detectar interacciones no descritas entre levofloxacino (antibiótico), y fenitoína (antiepilétptico). "Al añadir el antibiótico, vimos que se reducía el efecto antiepiléptico de la fenitoína. Al repetirse esta situación en dos pacientes nos dimos cuenta de la interacción entre ambos medicamentos y decidimos elevar los niveles de fenitoína para que el efecto se mantuviera y evitar así los brotes", explica. También se acuerda de una intervención en la que consiguieron detectar reacciones adversas no descritas, como la que se produce cuando se mezclan la ciclosporina (inmunosupresor) y hierro oral (contra la anemia ferropénica): "Caímos en que la ciclosporina es una emulsión y el hierro desestabiliza las emulsiones, lo que casi provocó un rechazo al transplante en el paciente por no estar en niveles óptimos de inmunosupresión. Cambiando la forma de administración del hierro conseguimos restablecer esos.

Además de estas intervenciones en la Unidad de Cuidados Intensivos, esta farmacéutica forma parte del equipo de seguridad del bloque quirúrgico, y colabora en la implantación de medidas relacionadas con las jeringas precargadas, el etiquetado de dichas jeringas, o la unificación de botiquines.

Una integración paulatina

Domingo cuenta que su proceso de integración, no obstante, no ha sido un camino de rosas. O como dice ella, "no ha sido llegar y besar el santo". En este sentido, reconoce que le ha costado que confíen en ella, ya que sus primeros pasos tenían que ver mucho con hacer observaciones sobre lo que se estaba haciendo mal y ya se sabe que las críticas no siempre se encajan con deportividad. "Me preguntaban poco e intervenía mucho", señala, y a la vez confirma que esa ecuación ahora se ha invertido por completo, y que son habituales las consultas de sus compañeros. "Ahora me ven como una más del equipo", dice satisfecha.

También reconoce que la publicación de los estudios que dieron lugar a su integración en el equipo, y la difusión de su labor ha ayudado a "que se empiece a conocer y que nos estén pidiendo que residentes de otros centros puedan rotar en nuestra unidad". Y es que, que ella sepa, sólo el Dr. Negrín, en Canarias, cuenta con un FH integrado plenamente en esta Unidad. Además, Domingo está en el grupo coordinador de Farmic, el nuevo Grupo de Trabajo creado en la SEFH para abordar el papel de los farmacéuticos especialistas en este ámbito, el cual, además quieren reforzar con un convenio que han firmado recientemente con la Sociedad Española de Medicina Intensiva y Unidades de Coronarias (Semicyuc).

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