Comparte esta noticia

Servicios profesionales farmacéuticos, muy necesarios en la farmacia rural

Lucrecia Gutiérrez, Óscar López y Emilio García durante la sesión.

OLGA VILANOVA  |    23.05.2019 - 12:48

Durante los últimos meses uno de los temas más polémicos dentro del sector farmacéutico ha sido la legitimidad e idoneidad de la prestación de servicios asistenciales desde la oficina de farmacia, especialmente en el domicilio del paciente. Dentro de este contexto, y dada la peculiaridad del farmacéutico rural, que en muchas ocasiones es el profesional sanitario, cercano, accesible, formado y en muchas ocasiones como única persona a la que puede acudir el ciudadano, el III Congreso de la Asociación de Profesionales de la Farmacia (Asprofa) ha celebrado una mesa titulada “Abordaje de los servicios asistenciales en una farmacia rural”.

Para exponerlos se ha contado con la participación de Emilio García, farmacéutico en Huécija (Almería) y Lucrecia Gutierrez, farmacéutica comunitaria de El Boalo (Madrid). Los ponentes explicaron a los asistentes los servicios que prestan en su farmacia, así como la situación en la que actualmente se encuentran en una mesa que estuvo moderada por Óscar López, vocal de Oficina de Farmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM).

La farmacéutica de El Boalo explicó el proyecto de atención farmacéutica que puso en marcha en su localidad y que, a consecuencia de la denuncia de una enfermera y la polémica que se generó, se paralizó hace unos meses. Gutiérrez señaló los motivos de su implantación, y en este sentido, destacó que dadas las características de sus pacientes y la configuración del municipio, había algunos pacientes que no podían acceder o llevarse los productos de la farmacia.

Esta situación la llevó a plantear al ayuntamiento la realización de un servicio de atención domiciliaria que fuera financiado por el ayuntamiento a través de presupuestos participativos. La propuesta, que contó en todo momento con el visto bueno del Alcalde del Ayuntamiento, determinó el objetivo, la población diana, el desarrollo del programa de atención domiciliaria y remuneración del servicio, añadió. La propuesta de participación se realizaba por el centro de salud, farmacia, servicios sociales, personalmente o familiar.

Un servicio deficitario

Esta farmacéutica explicó los pormenores económicos del servicio que ha estado desarrollando durante casi tres años para demostrar que, en ningún caso, ha sido un negocio lucrativo. Solo ha atendido a un total de 11 pacientes, por los que recibía 40 euros mensuales de los que el paciente abonaba únicamente entre 2 y 6 euros dependiendo de su renta. Para González la realidad es clara: “la farmacia sale perdiendo”. Por ello, la farmacéutica no comparte las “declaraciones que se han referido al servicio prestado como que estaba abusando de los abuelitos”. En este sentido, recalcó que tanto la prestación del servicio como su remuneración se aprobó mediante unos presupuestos municipales participativos.

Dentro de los servicios que se realizan en el proyecto, Gutiérrez explicó que comprenden la dispensación,preparación y revisión de la medicación, control de cambios de tratamiento farmacoterapéutico (SFT), sistemas personalizados de dosificación (SPD) semanales, control de cumplimiento (Morisky-Green), medidas de tensión y glucosa, control de peso y visita social. Además, se realizan dos visitas al mes domiciliarias y se le llevan los SPD.

Pese a la denuncia de la enfermera que generó la finalización del proyecto, Gutiérrez recalcó que los médicos están “totalmente a favor del servicio”, ya que dentro de los beneficios del programa, se mejora el cumplimiento, la seguridad de la salud del paciente gracias al seguimiento, aumenta la frecuencia del control de constantes, mejora la comunicación con el paciente y el médico y se consigue un tratamiento integral, dando valor a la profesión farmacéutica. Por ello, es, además, “una ayuda social, clara”, matizó.

Para concluir, Gutiérrez aseguró que “la atención farmacéutica domiciliaria se está convirtiendo en una necesidad, pero la regulación va por detrás de la realidad”. Nuestra lucha es conseguir que se vea como algo que puede aportar el farmacéutico y que sirvamos para muchos”.

Los servicios asistenciales en la farmacia rural son clave para su viabilidad

Por su parte, el farmacéutico de Huécija explicó los servicios que presta desde su oficina de farmacia en un municipio con una población de 500 habitantes. García resaltó que desde el primer momento en que eligió el local para ubicar su farmacia quiso contar con una zona de atención personalizada (ZAP) para realizar la prestación de los servicios asistenciales. Además, debido a su “deformación profesional” como docente pensó en la creación de un ‘aula de salud’.

En su exposición, García enumeró los servicios que se prestan desde su oficina de farmacia, tales como, la dispensación, prevención cardiovascular, consejo nutricional y SPD. Además, cuentan con el servicio de un profesional fisioterapeuta y el servicio de podologia, que es prestado por un enfermero.

El farmacéutico hizo hincapié en que a todos los pacientes que entran en un servicio se les tiene que hacer un SFT, esto aseveró que “es básico y fundamental. También destacó que cobra por todos y cada uno de los servicios. “Las pruebas no se regalan”, zanjó.

Este experto explicó que cada servicio profesional que presta puede generar necesidades que deben ser cubiertas con otros servicios en función de los factores de riesgo existentes. Por ese motivo, consideró imprescindible contar con las herramientas adecuadas para poder prestarlos desde la propia oficina de farmacia sin necesidad de hacer derivaciones. Como ejemplo puso la necesidad de contar con un equipo MAPA 24h si se quiere prestar un servicio de control de la presión arterial.

García expuso algunos ejemplos para desarrollar estos subservicios, antes de derivar al paciente al médico. En este sentido, como ejemplo recalcó que “si tomamos al paciente la toma de tensión aislada antes de derivarlo al médico, cuando podemos realizar un MAPA lo estamos haciendo regular”.

Balance de servicios

En su farmacia ha puesto hasta ahora 70 MAPAS aproximadamente, lo que para una población de 500 considera que “son bastantes”, señaló García.

Además, también ofrece un servicio de consejo nutricional, que comprende los consejos nutricionales básicos. En este servicio, matizó la importancia de registrar los datos y los avances, con parámetros como medidas, ejercicio físico. Actualmente, indicó que cuenta con 126 personas registradas, la cuarta parte de la población. Y en este aspecto, el farmacéutico expuso que el volumen de pacientes es suficiente para que nuestro trabajo asistencial esté funcionando, y, matizó que este servicio también es remunerado.

Por último expuso el funcionamiento del ‘aula de salud’, y la importancia de comunicar convenientemente el servicio para que la gente acuda, incluso la posibilidad de combinarlo con otros temas, ya que “el fin es la gente participe y se involucre”.

El ponente no olvidó hacer mención de que “todos estos servicios generan mucho papel y muchos datos”. Por ello, es necesaria una buena plataforma asistencial, y en este sentido, señaló que han tenido suerte ya que cuenta con Axón Farma, la plataforma creada por el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof). Esta Plataforma asistencial de registro de datos y gestión de servicios asistenciales en Andalucía permite crear una historia digital farmacoterapéutica de cada paciente.

lineagris-494

Comentarios

Aún no hay comentarios, sé el primero en comentar!

avatar
wpDiscuz