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La profesión pide derogar los artículos de las subastas, aunque aplaude que el SAS ya no convoque más ediciones

Participantes en el debate celebrado en el COF de Sevilla sobre 'Las claves que afectarán a la farmacia'

DIARIOFARMA  |    02.10.2019 - 20:57

La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía y el Servicio Andaluz de Salud (SAS) lo dejan claro: “No se van a convocar más subastas de medicamentos”. La confirmación la realizó Carlos García, subdirector de Farmacia del SAS, en el debate ‘Las claves que afectarán a la Farmacia’ promovido por Diariofarma con la colaboración del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, Teva y Ratiopharm, y que congregó en el salón de actos del COF a una nutrida representación de la profesión farmacéutica andaluza. 

Pese a la rotundidad de sus palabras, que ratifica los planteamientos ya avanzados por el actual Ejecutivo andaluz y que se han materializado con la extinción de la undécima subasta esta misma semana, los representantes de la profesión participantes en la mesa redonda (industria, distribución y corporaciones colegiales), fueron igual de claros en su planteamientos: es necesario dar un paso más allá, y ese paso no es otro que derogar los artículos de la Ley de Farmacia de Andalucía que aún sostienen el proceso de licitación de medicamentos en la región.

Carlos García, subdirector de Farmacia del SAS

“Desde el Colegio de Farmacéuticos de Sevilla asumimos la transitoriedad hasta que concluya el resto de subasta, aunque el compromiso de los actuales responsables de la Consejería era el de eliminar la subasta,”, explicó Manuel Ojeda, vicepresidente de esta corporación y para quien la convocatoria de selección de medicamentos ha sido, “en mis 35 años de profesión” una de las “peores estrategias sanitarias implantadas”.

Por su parte, Rafael Borrás, director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Teva, apeló al deseo y a la necesidad del sector farmacéutico de alcanzar seguridad jurídica, una situación que, aseguró, se alcanzaría con “la derogación de la ley”.

En el caso de la distribución, que ha sufrido las subastas como “una farmacia, pero en grande”, tal y como expuso Antonio Pérez Ostos, presidente del Grupo Bidafarma, el fin de las subastas es algo también bienvenido dado el impacto que han conllevado los continuos cambios de stock o la gestión de abastecimientos. “Todas las faltas nos incrementaban el trabajo y suponía un coste económico, ya que dejábamos de gestionar un volumen importante de negocio”, precisó Pérez Ostos.

Manuel Ojeda, vicepresidente del COF de Sevilla

Pese a todas estas posturas, García se limitó a recordar que “el SAS no legisla” y que el “cambio jurídico sólo puede venir desde la Consejería”, que sería la encargada de impulsar el cambio legislativo en el Parlamento de Andalucía.

A tenor del balance que ha dejado para la profesión en estos años la subastas de medicamentos andaluza, la mera posibilidad de que se plantee una medida similar a escala nacional, tal y como ha propuesto la Airef, genera enormes recelos.

A Pérez Ostos le parecería “una irresponsabilidad” de los dirigentes políticos seguir recomendaciones de este tipo, por lo que antes preferiría que se consideraran otras alternativas, como los precios seleccionados, “ya recogidos en la ley”. No obstante, el presidente del Grupo Bidafarma matizó, al igual que Borrás, que la propuesta de este órgano consultivo se trata tan sólo de una recomendación sin mayor peso vinculante, al igual que otras, “como la que plantea despedir 45.000 trabajadores de Correos”, tal y como recordó el director de Comunicación de Teva.

El vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla tiene claro que “sería un gran error adoptar una medida de este tipo basándonos en criterios técnico-económicos y no técnicos-farmacéuticos”, lo que se traduciría en inestabilidad para el modelo farmacéutico español, que precisa de una situación estable “si desea aspirar a hacer otras muchas cosas”.

Antonio Pérez Ostos, presidente del Grupo Bidafarma

Sobre la posibilidad de que finalmente saliera adelante y tuvieran que convivir el actual modelo andaluz y el nacional, García confirmó que se tendría que acatar la norma nacional. A modo de aviso a navegantes, el subdirector del SAS dictó una afirmación que bien podría servir de advertencia a los interesados en promover una medida de este tipo: “El fracaso de un concurso se mide por la cantidad de ofertas recibidas y el ahorro logrado, si quedan lotes desiertos es un fracaso”, por ese motivo, según él, las subastas no se pueden considerar como un éxito ya que, entre otras cuestiones, muchos laboratorios de genéricos no han acudido, lo que para él “es una señal que dice mucho”.

“Nunca hemos vivido un desabastecimiento así”

Una de las peores consecuencias de la subasta de medicamentos andaluza han sido los continuos desabastecimientos. Una situación que se ha complicado en los últimos meses con la situación de faltas a nivel global que se están produciendo. “Nunca hemos vivido un desabastecimiento así”, subrayó Ojeda, quien precisó que una situación de desabastecimiento es cuando “no hay otra alternativa, no hay otra molécula”, una situación que le genera una gran preocupación y que supone todo un desgaste para el farmacéutico, ya que es “muy duro estar en la trinchera del mostrador, frente al paciente, y decirle que no hay medicamento para garantizarle calidad de vida”.

En términos económicos, Pérez Ostos comentó que si la gestión de la subasta genera sobrecoste, “el desabastecimiento, aún más”. Lo peor de todo, a su juicio, es que “nos abocamos a desabastecimiento mundial”, de origen multicausal y que conlleva el problema añadido que, en algunos casos, las alternativas son pequeñas. A fin de tratar de paliar esta situación, desde la distribución se apuestan por aumentar los stocks de seguridad, “aunque es una solución que dura lo que dura”, reconoció, y ante la menor recepción de unidades, apostar por una distribución “lo más equitativa posible”.

Rafael Borrás, director de Relaciones Institucionales y Comunicación de Teva

A este respecto, Borrás recordó que en países como Grecia las faltas alcanzan el 20%, aunque en España se sitúan en el 1,8% y en países de su entorno, como Francia, en el 3%. A su juicio, la causa de estos desabastecimientos no radica en el bajo precio que puedan tener los fármacos en un determinado país, aunque bien es cierto que muchos laboratorios podrían priorizar su comercialización en determinadas zonas, de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda.

A colación de esto recordó que en España se fabrican 7 de 10 genéricos disponibles y que tal vez sería necesario no priorizar cuestiones como el precio y sí apostar por los puestos de trabajo y la contribución al PIB que supone la industria farmacéutica nacional.

El subdirector del SAS cerró el debate sobre desabastecimientos destacando que “hay que dejar de ver al medicamento como un gasto, sino como una inversión”, añadiendo asimismo que “el medicamento más caro es el que no se toma o tiene afecto adverso”. Y en relación con la necesidad de minimizar los efectos perniciosos de los desabastecimientos, explicó que van a informar a los prescriptores de la situación de los fármacos desabastecidos para que los pacientes no tengan que vagar de farmacia en farmacia a la búsqueda de un medicamento que no van a encontrar.

Cambios regulatorios en genéricos

Los genéricos marcaron otro de los puntos de interés de la mesa redonda celebrada en el Colegio de Farmacéuticos de Sevilla. Sobre este tema, García quiso poner de manifiesto que en nuestro país la cuota de mercado de los genéricos es más reducida que en países del entorno, como Alemania, donde alcanza ya el 70%. En este sentido, resaltó la importancia que tiene la prescripción por principio activo (PPA) para impulsar a estos medicamentos.

El representante de TEVA aseguró que los genéricos suponen un ahorro de 1.000 millones de euros anuales a España pese a que el país no dispone de diferencial entre original y genérico. Por ello, solicitó que se establezca “diferencial de precio, diferencial de márgenes y, por supuesto, priorizar al genérico en la prescripción por principio activo”, ya que “para atraer innovación al país, hay que ahorrar, y una medida es el genérico”, aseveró.

Pérez Ostos también se mostró partidario del papel de los genéricos como medida de ahorro para el sistema y de la necesidad de incentivar su uso, aunque con la actual normativa, “lo veía complicado”. A este respecto, el vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos sevillano abogó por crear una legislación más clara que fomentara estos medicamentos, ya que con la previa a las subastas de medicamentos “era complejo manejarse”.

Un momento del debate sobre 'Las claves que afectarán a la farmacia' celebrado en el COF de Sevilla

Por su parte, el subdirector de Farmacia del SAS sostuvo que la prescripción por principio activo seguía siendo la principal medida para incentivar el uso del genérico, aunque era necesario fomentar una mejor formación entre los pacientes dado el “enorme desconocimiento” existente sobre esta opción. “Si los pacientes tuvieran más formación, se superarían barreras”. Asimismo, se mostró convencido de que la irrupción de terapias “muy caras e innovadoras” obligaría a optar por opciones como los genéricos y los biosimilares.

Modelos colaborativos

La colaboración entre profesionales sanitarios o la necesidad de aplicar medidas complementarias para la viabilidad de las farmacias VEC fueron otros de los temas abordados en la mesa ‘Las claves que afectarán a la Farmacia’. En el caso del primero, Manuel Ojeda lamentó que desde la puesta en marcha de la receta electrónica pública, en 2003, ha faltado avanzar en este sentido. “La gran carencia de la receta electrónica ha sido desarrollar la herramienta de comunicación de farmacéutico y médico de AP. Desde la farmacia se solicitó hace años, pero no se consiguió”.

A este respecto, Ojeda expuso la participación del Colegio en el pilotaje de NUMA (Nuevo Modelo Asistencial), un proyecto promovido por la Consejería de Salud y Familias de Andalucía y su homóloga del Algarve en base a los fondos comunitarios Interreg, en el que se contempla como algo básico la comunicación bidireccional entre profesionales sanitarios. “Nos viene bien acceder a la historia clínica de los pacientes, pero al sistema sanitario le viene genial la información de primera mano que le puede proporcionar la farmacia”, aseguró. El objetivo de este proyecto es mostrar que la interrelación entre médico y farmacéutico es “coste-efectiva”, así como comprobar “qué servicios interesa que ofrezcan las farmacias a médicos y enfermeros”, añadió.

El representante de la administración también resaltó la importancia de incrementar la colaboración entre los profesionales sanitarios, comprometiéndose incluso “a apoyar que esa comunicación sea bidireccional” con las actuales herramientas disponibles”. Además, se mostró de acuerdo con que los farmacéuticos puedan tener acceso a la historia clínica y que “no debe haber barreras en la información ya que redunda en una mayor eficiencia y seguridad del paciente”, eso sí regulando claramente las condiciones y los niveles de acceso.

Por su parte, Borrás señaló que otra ámbito en el que se puede estrechar esa colaboración son los medicamentos DH sin cupón precinto, un espacio en el que incluso “se pueden establecer modelos en los que el sistema sanitario pueda encontrar ahorro”.

En este sentido, el vicepresidente del COF de Sevilla recordó que en pocos años será el paciente el que decida quién tendrá acceso a su historia clínica, por ejemplo, para la gestión de los servicios profesionales farmacéuticos, que también se convertirán, aventuró, en “una importante fuente de ahorro para el sistema sanitario”.


Texto y fotos: Tomás Muriel

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