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El farmacéutico y el paciente oncológico, ¿seguiremos así hasta que sea tarde?, ¿o no?

DIARIOFARMA  |    03.02.2020 - 20:00

Artículo de opinión de Ishoo Budhrani, autor y fundador de #JuntosXTuSalud y #juntosXelcancer

Ishoo Budhrani

La pregunta es clara y directa. Soy profesional sanitario, en este caso un licenciado en farmacia, un farmacéutico. Y me pregunto ¿sabemos lo suficientemente sobre cáncer para poder ayudar al paciente?

Diariamente muchas personas cruzan por nuestra oficina de farmacia. En el centro de una gran ciudad, sobre los pasos de peatones del alto de un pueblo o en el camino de esa paz rural. Cualquiera de ellas puede llegar a ser un paciente oncológico y nosotros no saberlo necesariamente. Puede que haya pasado por un proceso, que esté pasando por ello, o simplemente esté realizándose sus pruebas rutinarias y tenga que sufrir esta patología tan compleja. No tiene porqué obligatoriamente tener un pañuelo en la cabeza, estar rapado, o mostrar un cuerpo débil o una triste mirada. Sencillamente es una persona como nosotros o nosotros podemos ser ellos.

Y ahí, estamos, con la intención de atenderles, de dispensarles. ¿Pero cómo hacerlo, de qué manera, qué necesitan...? No es tan complicado. Espero y deseo que no haya que vivirlo para entenderlo.

Para algunos farmacéuticos puede que crean que no es necesario saber mucho sobre oncología, que no importa que no estemos preparados ya que existen otros profesionales preparados y dispuestos.

Considero, sin embargo, que es importante empezar a formarnos y entender que los pacientes oncológicos o sus cuidadores son personas como nosotros. Los cuidadores pueden sentirse perdidos, con ganas de obtener información y algo de tranquilidad. ¿Somos realmente conscientes que nosotros también podemos ser un día pacientes o cuidadores, que también un día nos puede cambiar la vida y padecer un miedo que nos marcará para siempre?

De una manera tan sencilla que, con todo lo que hemos estudiado, sufrido y caminado para llegar hasta aquí, podemos encontrarnos que, a nuestro familiar directo, le diagnostican un cáncer. Así, sin más. de forma urgente y al ver este diagnóstico, podemos llegar a preguntarnos: ¿y yo, sobre esto, qué sé? ¿Todo lo anterior mereció la pena? Estamos hablando de salud, de una vida, una vida que puede que nos haya dado luz.

Por todo ello y por más, creo que es importante empezar a formarnos en oncología, desde el inicio. La base será realmente la construcción. Ese cimiento será esencial para lo que ellos necesitarán o demandarán de nosotros. Una escucha activa y real, es un buen principio. Todos los días nos hacemos preguntas. Y preguntar no es malo. Con educación, sinceridad y con una leve y humilde sonrisa podemos llegar lejos, hasta el corazón de ellos que nos están mirando con ganas de hablar y que le escuchemos. Sólo eso, escuchar.

Ellos demandan una intención real de búsqueda. Saber sobre ortopedia, dermocosmética, formulación magistral, o algo tan real y cotidiano, como conocer los fármacos de primera o segunda línea en oncología nos hará mejores profesionales en el entorno oncológico. Si a ello, se le suma, una mayor interdisciplinariedad escuchando a otros profesionales, aprendiendo de quienes más saben, compartiendo opiniones con otros sanitarios de otras tantas especialidades y ramas o intercambiando conversaciones farmacéutico hospitalarios, probablemente hagamos que ni el paciente ni el cuidador piensen que no sabemos sobre un tema tan real que habita entre nosotros. Aun siendo un eslabón principal de la cadena sanitaria, no nos damos cuenta de lo que podemos hacer por ellos.

Es el momento de reflexionar. Cierto es que existen más patologías y más cuestiones que mejorar y mucho. ¿En qué camino se encuentra la farmacia asistencial oncológica, en qué lugar están las jornadas en oncología y dónde están los cursos especializados para avanzar junto a las personas que nos necesitan y se sienten perdidos por vivir con su enfermedad?

¿Es necesario, siendo tan buenos profesionales como somos, y todo lo que hacemos diariamente, acudir a buscar información a el inmenso mar de Internet, cuando se trata de algo tan sencillo para muchos, como es el resultado de una prueba oncológica? El motivo de que ocurra esto ¿cuál es?,¿dónde está la base que tendríamos que saber sobre el cáncer y todo el bagaje necesario para llevarlo a buen puerto?, ¿cuándo podremos demostrar que podemos valer para ayudar al paciente oncológico, y que somos profesionales capacitados? Si la base de todo está en estudiar, pues estudiemos y aprendamos desde el principio de nuevo, pero sabiendo que acudirán a nosotros pidiendo más cercanía, mejor comunicación, más relación de ayuda, un mayor tiempo de calidad y conversación.

Una oficina de farmacia está llena de buenos profesionales, un compendio enorme de farmacéuticos, técnicos y auxiliares, personal de prácticas. Diariamente dan todo lo posible. ¿Por qué no prepararnos para esa persona desolada que puede venir pidiendo una respuesta oncológica? Realmente quien avanza es el paciente con su cáncer y nosotros tenemos que guiarlo.

Existen másteres, especialidades, grados…pero es necesario uno oncológico. La investigación se ha quedado ahí y sin ella no prosperamos, pero podemos empezar nosotros construyendo algo importante. Aunque, puede que sea tarde si no lo hacemos ya. O puede que tengamos que volver a ver cómo un hijo sufre por una madre con cáncer y no obtiene luz en el camino. Hasta un farmacéutico puede no saber, con suficiente profundidad, qué es el cáncer, porque le tocó directamente, porque tiene miedo y no sabe cómo encontrar determinadas respuestas.

Puede que, por otro lado, sin habernos percatado, existan ya farmacias rurales trabajando para el paciente oncológico, haciendo seguimientos personalizados. Puede que grandes farmacias en el centro de una ciudad estén generando campañas oncológicas, o puede que sencillamente una experiencia personal haya llevado a que muchos farmacéuticos estén elaborando productos oncológicos. ¿Y por qué no aprender y avanzar junto a ellos?

En otros tiempos, el paciente escuchaba al sanitario y hacía totalmente lo que este profesional le indicara, pero los tiempos cambian a pasos agigantados. Las redes sociales han venido para quedarse, y ya el paciente busca, lee, y conversa con más personas. Siempre estará quien nos busque de una forma directa o en su fondo quiera cruzar nuestra puerta de forma tímida. Y ahí es donde estamos, a primera línea tendiéndole una mano.

El paciente necesita escucha, atención, intención y mejor comunicación sobre oncología, más aún si esta persona es un cuidador. Por todo ello, es necesario aprender y formarnos en una patología que crece y ha venido para quedarse entre nosotros.

Puede que estas letras queden en el olvido mañana, o sencilla y llanamente se las lleve el viento como tantas cosas que arrastra, y que ahora mismo no me entendáis. Pero será cuando le toque a ella, o a él, a ti mismo, o de nuevo vuelva a mi vida, cuando nos demos cuenta de que fue tarde para empezar a aprender y hacerlo de una vez…

Y así seguiremos hasta que sea tarde, ¿o no?


Ishoo Budhrani, farmacéutico comunitario en Santa Cruz de Tenerife. Autor y fundador de JuntosXTuSalud, #JuntosXElCáncer y coordinador nacional oncológico de Asprofa

 


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