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Impulsar los sistemas de información y aplicar la inteligencia artificial será clave para reestructurar el SNS

OLGA VILANOVA  |    26.01.2021 - 14:37

La situación actual que vivimos como consecuencia de la pandemia en la que llevamos inmersos casi un año ha puesto en evidencia la necesidad de transformar el sistema sanitario aprovechando la oportunidad que ofrecen las tecnologías de la información y la inteligencia artificial (IA). Una transformación, acelerada por la pandemia de la covid-19 que, según los expertos, permitiría mejorar la asistencia sanitaria y sus resultados, así como la eficiencia del sistema, aportando beneficios en materia de sostenibilidad.

Abordar estas cuestiones fue el objetivo de un coloquio online, en el que se han analizado los principales retos y la manera en que cambiará la forma de trabajar en el ámbito oncohematológico, así como los aprendizajes adquiridos con el SARS-CoV-2. El debate ha contado con la participación de Ignacio Hernández Medrano, neurólogo, fundador y director médico de Savana; Manel Balcells, presidente del Consell Asesor Departamento de Salud de Cataluña; Guillermo Sanz, adjunto del Servicio de Hematología del Hospital Universitario La Fe; Mikel Ogueta, coordinador de Sistemas de Información Sanitaria y Calidad de Osakidetza; Francisco Javier Turumbay, subdirector de Sistemas de Información y Tecnologías para la Salud de Navarra; Jesús García-Foncillas, director del Instituto Oncológico OncoHealth y Asunción Somoza, directora de Government Affairs y Market Access de Astellas.

El debate, que ha contado como título ‘aprovechamiento de los sistemas de información y aplicación de la inteligencia al ámbito sanitario’, forma parte del ciclo ‘la era covid-19: qué hemos aprendido y cómo nos cambiará’ impulsado por Diariofarma con la colaboración de Astellas. Moderado por José María López Alemany, director de Diariofarma, el coloquio ha comenzado poniendo sobre la mesa la evidencia de que los sistemas de información y la aplicación de la inteligencia artificial son la clave para avanzar y conseguir un cambio en los sistemas sanitarios, tanto estructural como de mentalidad de los propios profesionales.

Ignacio H. Medrano ha querido dejar claro que el aprovechamiento de los sistemas de información (SI) y la aplicación de la IA en el ámbito sanitario “ya no es futuro, es el presente”. En este sentido, este experto apuntó que “antes era todo especulación”, pero, ahora, por primera vez, se está presenciando “la llegada de la inteligencia artificial a guías clínicas europeas”, y esto tal y como puso de manifiesto, “hasta ahora no había ocurrido”. Otro aspecto destacado por este experto fue la heterogeneidad del uso de estas tecnologías. Y a este respecto, Medrano puso como ejemplo la gestión de los datos y la utilización de la IA que algunos países asiáticos han puesto en marcha para enfrentarse a la covid-19. Según él, sus resultados han sido mucho mejores, aunque se ha tenido que pagar un peaje en forma de pérdida de privacidad.

Medrano también planteó que en España nos encontramos con una barrera esencial, en concreto “el retraso en esta metodología”, al contrario de países como Finlandia, Austria, Canadá y Reino Unido. “Se ha avanzado mucho a nivel mundial en los últimos cinco años”, pero este experto mostró su preocupación respecto de nuestro país ya que su percepción es que los decisores no tienen conocimiento de estos avances y ello retrasa los proyectos.

Jesús García-Foncillas: “Hay que repensar los procesos y reducir redundancias diagnósticas. Los sistemas de información nos permiten dar un giro a cómo estamos abordando al paciente oncológico”

“Tenemos que cambiar la investigación clínica clásica y romper moldes en el desarrollo clínico terapéutico”


“Ignacio Medrano: “Gracias al machine learning la tecnología está lista y cada vez entendemos mejor cómo aplicarla”

“Se ha avanzado mucho en los últimos cinco años pero mi percepción es que los decisores no tienen conocimiento y eso nos retrasa los proyectos”

Por su parte, Manel Balcells apuntó que con la pandemia “las previsiones de cambio se han visto aceleradas”. De este modo, para este experto, “se abre un horizonte, tanto en la práctica clínica como en la predicción para futuras políticas donde estos elementos, como el análisis de datos y la inteligencia artificial, tienen que estar presentes”. Como ejemplo, señaló la importancia de la inteligencia artificial para predecir las necesidades de cuidados intensivos y camas para los enfermos durante la pandemia, así como la predicción de evolución de los mismos. Balcells también puso encima de la mesa la oportunidad que suponen los fondos de reconstrucción europea para el desarrollo de proyectos y estrategias en el ámbito de la información sanitaria y la aplicación de la IA.

Para Guillermo Sanz, que también es coordinador del proyecto Harmony, más allá de la capacidad de predicción que puede generar el big data y la IA, su oportunidad es que puede garantizar “la sostenibilidad de los sistemas de salud” y optimizar la investigación clínica reduciendo costes y plazos. Este experto también hizo referencia a la importancia que tiene el uso de esta tecnología en su aplicación a la prevención y mejora de la asistencia sanitaria y dejó claro que “si queremos una medicina centrada en el paciente necesitamos urgentemente estar en condiciones de aplicar todas estas innovaciones tecnológicas”. Además, recalcó que no se debe obviar “la necesidad absoluta que los SNS homogeneicen los sistemas de datos”. Según él, estos tienen que ser “comunes y deben permitir intercambiar información entre los diferentes sistemas de salud”.

Mikel Ogueta profundizó en esta cuestión y señaló que la pandemia ha puesto de manifiesto lo que llevan años diciendo, “que las bases de la asistencia sanitaria tienen que estar regidas por una integración de la atención sanitaria, que garantice esa continuidad asistencial y que permita trabajar en red”. Este experto añadió que la implantación de estos sistemas ya existía, pero que la pandemia ha potenciado poder conseguir un 100%. El coordinador de Sistemas de Información Sanitaria y Calidad de Osakidetza también ve “necesario” potenciar los sistemas que estaban “infravalorados e infraexplotados para obtener resultados”. Se refiere a la ingente cantidad de información de la que se dispone y plantea la dificultad que ahora existe cuando hay que compartir estos datos por temas de seguridad, lo que hace “mucho más complejo obtener mejores resultados”. Además, Ogueta apuntó que es importante, “no estar replicando” trabajos similares desde las diferentes organizaciones por lo que abogó por sistemas de información agregados.

Para el subdirector de Sistemas de Información y Tecnologías para la Salud de Navarra “el sentimiento es un poco contradictorio”. Según Turumbay, aunque se ha visto que los SI han sido piedra angular de la gestión de la pandemia, es necesario hacer crítica ya que pueden dar “mucho más de lo que están aportando actualmente” puesto que según dijo, aún existe mucha gestión de datos “muy basada en la ofimática”. Como ejemplo puso el intercambio de datos a través de Excel y Access entre comunidades autónomas y con el Ministerio de Sanidad. “Esa es la realidad de nuestra organización”, lamentó. Por ello, Turumbay señaló que “las organizaciones todavía no están siendo capaces de utilizar la inteligencia artificial en la medida en que se debía hacer” ya que el reto es cómo integrar en los sistemas corporativos todo el conocimiento que estas herramientas pueden aportar.

Manel Balcells: “El futuro pasa por una buena aplicación [de la tecnología]. Depende de nosotros que beneficie a los enfermos y que el sistema sea sostenible”

“Los recursos que llegarán de Europa son una oportunidad, pero también pueden ser un fracaso, aquí es donde está el reto”


Javier Turumbay: “Las organizaciones todavía no están siendo capaces de utilizar la inteligencia artificial en la medida en que se debía hacer”

[Sobre la financiación con fondos europeos] “Espero que no sea un Tsunami que nos arrase y que sea una oportunidad donde podamos sacar el mayor provecho”

En este contexto, la intervención de Jesús García-Foncillas fue esencial para dejar patente que el aprovechamiento de los sistemas de información es vital para los sistemas sanitarios para analizar el beneficio clínico que aporta cada intervención. Este experto explicó cómo a nivel europeo han logrado analizar los datos de los pacientes con técnicas de IA aplicadas a big data y han concluido que hay un sobre abuso de recursos que se reiteran continuamente. “Es algo que se podría optimizar”.

Otro de los puntos relevantes para el director del Instituto Oncológico OncoHealth fue poner sobre la mesa “hasta qué punto los procedimientos diagnósticos son eficientes”. En este sentido, señaló que la IA ha demostrado que “hay que repensar los procesos del paciente oncológico”, reduciendo el número de pruebas diagnósticas, sin perder ningún beneficio. García-Foncillas hizo hincapié en que el análisis que nos aporta los sistemas de información “nos permite dar un giro a cómo estamos abordando al paciente oncológico, desde el punto de vista clínico”.

Por su parte, Asunción Somoza, coincidió con sus compañeros de mesa en que la pandemia “ha acelerado el cambio que preveíamos, pero nos pone el reto de saber que hay mucho por hacer”. Además, según la responsable de Astellas “abre infinitas posibilidades de cambiar todo lo que estamos haciendo”, aseguró. Coincidiendo con anteriores intervenciones, Somoza explicó que la industria, en el campo de la investigación, ha cambiado radicalmente la metodología y que tanto en este como en otros ámbitos hay muchos retos por abordar. Por otro lado, también puso de manifiesto que la población está cada vez más preparada y capacitada digitalmente, “lo que permite incorporar al paciente en la investigación e incrementar los datos clínicos” a través de la utilización de los reportes que ellos mismos pueden realizar.

La participación de los pacientes en todos estos cambios fue destacada y considerada esencial por los ponentes. En concreto, Ogueta recalcó que es fundamental “dar valor a lo que aporta el paciente, parece que la inteligencia artificial nos dará todas las soluciones, pero, en la coctelera, el paciente y sus opiniones deben tenerse en cuenta en el propio sistema”.

Investigación y asistencia

El debate también sirvió para dejar patente que es necesario compaginar la práctica asistencial sin olvidar la investigación. Turumbay señaló que “tenemos pocos recursos y nos quedamos en lo asistencial”. En este contexto los expertos abordaron la medicina de precisión. Hernández señaló que “al final la medicina de precisión no es más que el aterrizaje de la inteligencia de datos sobre las capas de datos ómicas intersectando entre sí, la capacidad de individualizar no es más que analizar con aprendizaje automatico sábanas de datos multicapa que con una regresión o una estadística normal no podrías”. Hernández dejó claro que ya hoy en día la asistencia sanitaria se puede beneficiar de la aplicación de estos análisis.

Por su parte, García Foncillas también reclamó cambios ya que en el cáncer se debe abordar desde el punto de vista molecular. Por ello, llamó a identificar los subgrupos de pacientes en los que tiene sentido el uso de un determinado fármaco y, de cara a su aprobación condicional, que pudiera ser suficiente con la realización de estudios enriquecidos fase I prescindiendo de estudios fase II y III. “Tenemos que tomar el relevo a esa investigación clínica clásica y plantearnos romper moldes en este nuevo paradigma de cómo abordar el desarrollo clínico terapéutico, como dar luz a una nueva mentalidad en todo lo que es la investigación clínica”, indicó.

García-Foncillas explicó que es preciso combinar todas las multicapas que nos permiten poner en valor, no solo el dato del diagnóstico de cáncer, sino lo que hay detrás de este, todo el perfil biológico y molecular de ese diagnóstico que nos permite individualizar y precisar un tratamiento, de otra forma. Además de estos datos, también resaltó que no se debe desechar la información del contexto clínico del paciente y limitarnos solo al análisis de las capas ómicas, ya que “estaríamos perdiendo un bagaje de información de enorme relieve”. Según dijo, la historia clínica es un conjunto de información valiosísima que va enriqueciendo la parte de la investigación y permite mejorar los análisis de cada paciente posterior. A este respecto, reclamó no “deslabazar la investigación de la clínica ya que ambas pivotan y se retroalimentan”.

Mikel Ogueta: “La telemedicina debe estar integrada como un canal más de seguimiento y control de los pacientes”

“Las bases de la asistencia sanitaria tienen que estar regidas por una integración de la atención sanitaria, que garantice esa continuidad asistencial y que permita trabajar en red”


Guillermo Sanz: “Si queremos una medicina centrada en el paciente necesitamos aplicar urgentemente todas estas innovaciones tecnológicas”

“Es una necesidad que los sistemas homogeneicen los datos; tienen que ser comunes y permitir intercambiar información entre los diferentes sistemas de salud”

Medrano relató algunos avances que se han producido en los últimos meses para aplicar la tecnología a la lucha contra la pandemia, tanto a la mejoría de los diagnósticos en distintos ámbitos, los pronósticos de uso de recursos, la mejora del reposicionamiento de fármacos, etc. Eso mismo, según el responsable de Savana se ha producido también en campos como la oncología gracias al machine learning. Esto demuestra que “la tecnología está lista y cada vez entendemos mejor cómo aplicarla”. Otro aspecto relevante en materia de investigación es la regulación de datos, y en este sentido, Hernández Medrano quiso dejar claro que es perfectamente legal y está amparada por Protección de Datos, la utilización de toda esta información sin necesidad de contar con consentimientos informados siempre que esté debidamente anonimizada. “No hay duda”, afirmó.

Los expertos también abordaron otras cuestiones, como la necesidad de formación de los profesionales en esta área ya desde los estudios de grado. En este contexto, Guillermo Sanz planteó su necesidad para avanzar en la comunicación entre distintos profesionales, ya que “no nos entendemos bien con los ingenieros de datos”.

Telemedicina

Respecto a la telemedicina, Somoza apuntó que es esencial tener en cuenta que, en la parte asistencial, “el mundo digital necesita un replanteamiento”. Para ella, “lo más importante es trabajar la gestión del cambio y analizar si estamos preparados para integrarlo”. Además, para ella, la participación de todos los implicados es clave para resolver todos los retos a los que nos enfrentamos. A este respecto, mencionó la necesidad de contar con la visión de los pacientes acerca de los procesos asistenciales con los llamados PROMs (patient reported outcomes measures) y PREMs (patient reported experience measures).

Por su parte, Ogueta hizo hincapié en que “la telemedicina no es para todos”, ya que hay que analizar y “conocer para quien es óptima esa telemonitorización” para “adecuarla al paciente y a su patología” para tratar de aportar “autogestión” al paciente. Esta afirmación fue secundada por Balcells, quien consideró que la telemedicina debe servir para empoderar al paciente y conseguir que se pueda autogestionar su propia patología. Ogueta también recalcó que “la telemedicina debe estar integrada dentro de nuestro sistema de información y atención sanitaria como un canal más de seguimiento y control de los pacientes”.

Asunción Somoza: “Actualmente, lo más importante es trabajar la gestión del cambio y analizar si estamos preparados para integrarlo”

“La población está más preparada y capacitada digitalmente, lo que permite incorporar al paciente en la investigación e incrementar los datos clínicos”


Balcells señaló la telemedicina como un instrumento para agilizar la atención primaria, además apuntó que es necesario un cambio respecto a los papeles de la profesión médica y enfermería. En este sentido, indicó que en atención primaria debe descargarse a los médicos de burocracia y desempeñar su función de forma más selectiva, dando a enfermería una mayor capacidad. “Es necesario revertir en primaria, e incluso en especializada los papeles tradicionales”.

Retos de la financiación

Otra de las cuestiones clave abordadas en el debate fue la necesidad de asegurar el uso adecuado de las inversiones que se realicen. En concreto, hablando de los fondos europeos que van a llegar para la recuperación y que podrían ser la vía para avanzar, entre otras, en esta materia. Para Turumbay, coincidiendo con Balcells los fondos europeos serán una oportunidad, pero a pesar de verlos con esperanza también le generan mucha preocupación. En este sentido, mostró su esperanza en que las organizaciones sean capaces y tengan recursos para poder dirigir y aprovechar lo que se nos viene.

El subdirector de Sistemas de Información y Tecnologías para la Salud de Navarra expuso que uno de los retos es conocer “quién va a contratar estos servicios y qué vamos a poder pagar con estos fondos europeos”. Para él se deben utilizar para dar un “salto, tanto cuantitativo, como sobre todo cualitativo” en sistemas de información. En cualquier caso, Turumbay expresa su temor acerca de que la llegada de los fondos sea de tal magnitud y que no se aprovechen bien, de modo que queden como “un tsunami”.

En esta cuestión, García-Foncillas apuntó que “le preocupa la falta de armonización”. Para este experto, es importante crear un escenario que permita aunar esfuerzos con proyectos distintos de diferentes países, para lograr sacar un beneficio tangible. García-Foncillas hizo hincapié en que “es importantísimo empezar a pensar cómo somos capaces de liderar un cambio en la estrategia y lo que se plantea, con independencia de la financiación”. Para él, lo relevante es que haya “un retorno claro al ciudadano, en este caso al paciente”.

Por su parte, Balcells recalcó nuevamente la importancia de la sostenibilidad del sistema. Al igual que Turumbay, el presidente del Consell Asesor Departamento de Salud de Cataluña considera que los recursos que llegarán de Europa son una oportunidad, pero también “pueden ser un fracaso”, por ello aquí es “donde está el reto”. Estos recursos deben destinarse a la reconstrucción del sistema, “con proyectos concretos”, y nos servirán para replantear el modelo asistencial, añadió Balcells. Este experto también señaló la necesidad de que todo ello sea evaluado por las agencias de evaluación.

En este contexto los ponentes pusieron sobre la mesa la importancia de la colaboración público-privada y a este respecto Somoza puso como ejemplo Harmony, dentro de la Iniciativa de Medicamentos Innovadores europea (IMI). La representante de Astellas señaló que es esencial ya que “se está limitando aprobar proyectos ambiciosos”.

 


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