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Fernández Vara reclama que Europa recupere la ‘soberanía industrial’ que ha cedido poco a poco a Asia

Humberto Arnés, Juan López-Belmonte, Guillermo Fernández Vara, Luis Salaya, José Mª Vergeles y Jesús María Fernández.

F. SAN ROMÁN  |    05.10.2021 - 13:28

“Europa tiene que recuperar la soberanía industrial que ha ido cediendo poco a poco a los países asiáticos y la industria farmacéutica en España tiene que ser un aliado para que podamos recuperar esa soberanía industrial que hemos perdido en el ámbito sanitario y de los medicamentos”, así se manifestó ayer el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernandez Vara, en el inicio de la ‘Conferencia de Alto Nivel Sanidad+Innovación: un binomio para la España post-Covid’, celebrada en Cáceres.

Junto al presidente extremeño en la reunión, que se celebró en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón, de Cáceres, participaron también diversos expertos para analizar la situación del país tras la etapa Covid y la necesidad de buscar, dentro del ámbito sanitario, un nuevo modelo productivo basado en  la colaboración en I+D en medicamentos, el aprovechamiento de los fondos europeos de recuperación para apuntalar el liderazgo del país en ensayos clínicos, atraer más inversión internacional y avanzar en un nuevo modelo productivo

“Antes de abordar la financiación, debemos discutir sobre el modelo de sistema sanitario que queremos”, ha asegurado Fernández Vara. Para ello, según explico “debemos abandonar los debates artificiales, porque de eso no se vive”, al tiempo que abogó por el reforzamiento de un sistema público y gratuito y de calidad.

En ese sentido el presidente extremeño es preciso valorar el impacto de la innovación tanto en la tecnología, como en los procesos diagnósticos y en la industria del medicamento. “Si vamos a discutir cuánto vamos a repartir, sin que previamente hayamos definido el país que queremos, el sistema no va a funcionar”. Por ello es partidario de que en la nueva financiación autonómica es preciso tomar decisiones valientes y que “se defina qué España queremos”.

En su valoración sobre el papel del medicamento en los próximos años, Fernández Vara aseguró que “se va a producir un incremento en la inversión” y por tanto será preciso conocer el impacto que los nuevos medicamentos tendrán en el sistema. “Vamos a un modelo de terapias individualizadas que van a hacer incrementar el gasto”, aseguró, para recordar a continuación que también será preciso analizar la reducción de gasto que la aplicación de esas terapias van a tener en el desarrollo social del país.

Polo de atracción

La secretaria de Estado de Sanidad, por su parte, indicó que el Ministerio se ha fijado como objetivo convertir a España "en un gran polo de atracción" para inversión internacional en materia farmacéutica y biomédica.

"El momento actual nos ofrece una clara oportunidad que debemos de provehcar como país", ha asegurado Calzón, indicando que en España, "se camina de forma firme hacia la medicina personalizada" y que la colaboración público-privada ha de mantenerse "para seguir trabajando como país".

Igualmente, la secretaria de Estado ha indicado la importancia de "hacer participe a la ciudadanía en todos los ascpetos que implican el acceso a la innovación".

En el mismo sentido ha intervenido el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, quien ha indicado que "es imprescindible crear un ecosistema que, a través de una adecuada regulación farmacéutica, haga que captemos proyecos de lata tecnología y de interés".

Calidad sanitaria

La inversión en salud, en investigación de medicamentos y en nuestro sistema sanitario es clave para el futuro de toda sociedad moderna fue una de las ideas clave que se repitieron por todos los expertos reunidos en la conferencia.

“La calidad de la prestación sanitaria está íntimamente ligada a la investigación. No sólo porque el medicamento es hoy un instrumento crítico para combatir la enfermedad, sino porque una robusta actividad de investigación clínica en nuestros hospitales pone a los profesionales sanitarios a la vanguardia científica, y esa experiencia pueden trasladarla luego a su labor asistencial”, aseguró Juan López-Belmonte, presidente de Farmaindustria, en la inauguración del encuentro. La buena noticia -añadió- es que en España partimos con una ventaja en este terreno. “Somos una referencia internacional en ensayos clínicos de medicamentos. De hecho, durante la pandemia hemos sido el primer país de Europa y el cuarto del mundo en número de ensayos puestos en marcha frente al coronavirus”.

Esto no es fruto de la casualidad, señaló, sino de la solidez del sistema de salud, la cualificación de los profesionales sanitarios, el apoyo de la Administración, que aprobó una legislación pionera en la materia, unas organizaciones de pacientes cada vez más implica-das y una industria farmacéutica comprometida con la I+D. “Hoy, para muchas de las grandes compañías, España es el segundo país del mundo en investigación clínica, sólo por detrás de Estados Unidos, y esta posición privilegiada en ensayos clínicos -afirmó- nos da una ventaja competitiva grande frente a otros países para crear un gran ecosistema de investigación biomédica en un momento clave, cuando caminamos con paso firme hacia una medicina cada vez más precisa e individualizada”.

“Por tanto, tenemos la oportunidad de convertirnos en un gran polo de atracción de inversión internacional en investigación de medicamentos y terapias avanzadas, potenciando la capacidad de nuestro Sistema Nacional de Salud y generando beneficios sanitarios, económicos y sociales”, aseguró López Belmonte.

 “Aprovechemos esta oportunidad. Y hagámoslo bien, de forma equitativa, de manera que los pacietes, profesionales y hospitales de todas las comunidades puedan beneficiarse de esta oportunidad”, planteó.

El presidente de Analistas Financieros Internacionales (AFI), el economista Emilio Ontiveros, que intervino en la jornada con una charla sobre cómo la sanidad puede ser un sector estratégico en España, destacó que en el informe ‘Inversión en sanidad: la vía española hacia la prosperidad’, realizado por esa consultora, se pone de manifiesto que por cada euro invertido en investigación sanitaria (pública o privada) la economía genera 1,6 euros de valor añadido de manera directa, indirecta e inducida. “La inversión en investigación sanitaria genera efectos tractores que trascienden las ramas productivas más asociadas con la sanidad, impulsando la actividad de servicios especializados, comerciales e industriales, entre otros”, destacó Ontiveros.

López-Belmonte abundó en que está demostrado que la innovación es salud y es eficiencia, y en que los fondos que destinemos a ella aportan retornos tangibles desde la triple perspectiva sanitaria, económica y social: “Potenciar el sector farmacéutico, y el biomédico en general, es invertir en el bien de los pacientes y también en el bienestar presente y futuro de toda la sociedad”.

Sobre esta base, el presidente de Farmaindustria instó a poner en marcha una estrategia conjunta en la que Administraciones públicas y compañías farmacéuticas puedan aprovechar los fondos europeos de recuperación económica para acelerar la reactivación y avanzar en un nuevo modelo productivo para España en el que tengan fuerte protagonismo los sectores basados en la innovación. “España necesita de la colaboración y el compromiso de sectores que ayuden a impulsar la economía para salir cuanto antes de la grave situación económica y social que atravesamos. La sanidad y la innovación biomédica son una oportunidad para España. Y la industria farmacéutica está preparada, y con propuestas sobre la mesa, para ser uno de estos sectores”, aseguró.

 


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