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La recertificación de los farmacéuticos impactará en su desarrollo profesional

Julio Zarco, Pilar Varela e Irene Iglesias.

OLGA VILANOVA  |    25.03.2022 - 17:55

En el marco del último día del Congreso Infarma Madrid 2022, se ha celebrado una mesa en la que se ha abordado ‘el desarrollo profesional y primera recertificación de farmacéuticos en España’, durante la cual se ha recalcado su importancia para las profesiones sanitarias. Además, se ha insistido en que la recertificación tendrá impacto en el desarrollo profesional y servirá para igualar a los farmacéuticos con el resto de los profesionales, siendo la formación continuada una de las claves esenciales.

La mesa ha contado con la participación del actual subdirector gerente del Hospital Clínico San Carlos, Julio Zarzo, la vocal en funciones de Docencia e Investigación del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Pilar Varela, y la decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, Irene Iglesias, como moderadora.

En su intervención, Julio Zarco ha explicado a los asistentes que la recertificación consiste en abordar una cuestión que se encuentra dentro del denominado “contrato social”. Según dijo, “es la obligación y necesidad que tienen todas las profesionales, y especialmente las sanitarias, de demostrar a la sociedad civil que se encuentran capacitadas para el ejercicio de la profesión, además de que son los profesionales adecuados e idóneos”. 

Para Zarco es necesario contar con una sociedad donde los ciudadanos “no sean meras comparsas, sino que estén informados y formados, con capacidad de movilizar”. También sería imprescindible que la sociedad genere mandatos a las administraciones y clases políticas, y no, al revés, “que es lo que suele ocurrir”, aseguró.

El subdirector del Hospital Clínico San Carlos destacó que “se necesita un contrato social entre los profesionales que ejercen sus funciones con los ciudadanos”. En este contexto, señaló que debemos valorar qué es lo que ocurre cuando han pasado cinco años tras finalizar la formación del profesional, momento en el cual, “la curva de aprendizaje cae en picado”. Por ello, Zarco trasladó que “alguien tendrá que velar para que cuando el ciudadano sea atendido, se siga demostrando las capacidades de los profesionales”. Esta cuestión para las profesiones sanitarias supone “una obligación triple o cuádruple”, ya que en sus manos se encuentra “la salud y la vida de las personas”. 

Para Zarco, la forma de demostrar la profesionalidad del farmacéutico es a través del “desarrollo profesional continúo”, ya que, según dijo, “todos tenemos que tender hacía la excelencia”. Respecto de las instituciones que deberán velar por conseguir estos objetivos, refirió que “nos encontramos ante un maridaje muy interesante”. En concreto, serán los colegios profesionales, las universidades, las administraciones y las sociedades científicas, quienes deberán intervenir para garantizar “el contrato social, profesionalismo y el desarrollo profesional continuo”. 

Por otro lado, este experto aseguró que al día nos encontramos que en España nuestro ordenamiento jurídico, en concreto en 2003, la ley de ordenación de profesiones sanitarias y la ley de cohesión y calidad, ya contempla la figura del desarrollo profesional continuo y la recertificación de competencias. Por ello, aseguró que “no es una entelequia, sino que jurídicamente existe”. Además, se encuentra aprobada una directriz europea en la que se contempla la homogeneización para garantizar que en todos los países europeos entre en vigor la recertificación. En este sentido, quiso aclarar, que, en principio, tiene carácter voluntario y se contempla su realización cada cinco o seis años con el objetivo de garantizar la excelencia.

El modelo del COFM

Por su parte, Pilar Varela, en línea con su compañero de mesa, también destacó la importancia de la recertificación de los profesionales sanitarios. Para Varela, el desarrollo profesional continuo de los profesionales es un medio por el cual se mejora de forma constante el conocimiento y técnicas profesionales. Ello implica “la formación continua, el aprendizaje permanente y la excelencia asistencial”. 

La vocal de Docencia señaló que el COFM ha puesto en marcha la primera recertificación, un proyecto con más de tres años de andadura y que, al día de hoy, según explicó, ya es una realidad y posibilita que los profesionales puedan validar sus habilidades. Además, apostilló que “los primeros cuarenta farmacéuticos ejercientes en oficina de farmacia que se sometieron el pasado 26 de octubre de 2019, de forma voluntaria, a la primera evaluación de competencias, lo valoraron como una experiencia novedosa, útil y positiva.

Varela destacó los objetivos de este desarrollo profesional, donde destacó que la formación continua de los farmacéuticos se apoyan en el mapa competencial. Esta herramienta recoge una serie de competencias genéricas que implican a toda la profesión farmacéutica y otra serie de competencias específicas que sólo implicarán a los profesionales de oficina de farmacia.  

El modelo puesto en marcha por el COFM contempla un “desarrollo formativo personalizado para cada colegiado”. Además, cuenta con un gestor curricular que facilita la toma de decisiones en el ámbito formativo. De esta forma, Varela destacó el compromiso de la institución colegial y su apuesta por la excelencia, ya que se ha visto obligado a “reorientar las actividades docentes y encaminarlas hacía la satisfacción de necesidades de cada individuo”. 

En cualquier caso, la vocal de docencia remarcó el carácter, al día de hoy, voluntario. “No es un examen, es una apuesta para ver dónde estamos y qué debemos de mejorar”, enfatizó Varela. 

Método ‘Evaluación de Competencias Objetiva y estructurada’ (ECOE)

Varela explicó en qué consiste la ECOE. En concreto, se trata de un formato de simulacro que incorpora diferentes instrumentos evaluativos y se desarrolla a lo largo de estaciones sucesivas en forma de rueda que representan situaciones clínicas reales de la oficina de farmacia. Además, quiso destacar que se trata de una prueba objetiva, de carácter eminentemente práctica, orientada a evaluar la competencia de la habilidad profesional mediante simulación de casos e incorpora diversos elementos evaluativos que simulan situaciones clínicas verídicas. 

Para Varela es importante que los farmacéuticos “estén preparados para afrontar la introducción de requerimientos exigibles para mantener su estatus profesional, o en su caso, la licencia para el ejercicio de la profesión”. 

Durante el debate posterior a las intervenciones a preguntas del público, Zarco apuntó que uno de los hándicaps a los que se deberán enfrentar los profesionales, dentro de ellos, los farmacéuticos, será la oposición radical por parte de los sindicatos. Para este experto, está claro que “la recertificación será un elemento importante para los profesionales”. Y, además, añadió que podría darse el supuesto que se pudiera valorar incluso para la adjudicación de oficinas de farmacias, por lo cual, aseveró que “tendrá impacto en la carrera profesional”. Para Zarco, la recertificación “se vinculará en el desarrollo profesional”.

 


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