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Söderlund: “Las farmacias están preparadas para asumir nuevos roles”

Lars-Ake Soderlund, vicepresidente de la FIP.

OLGA VILANOVA  |    05.05.2022 - 23:46

La profesión farmacéutica está adaptada a los tiempos ya que el papel de los farmacéuticos está cambiando y seguirá evolucionando. La sociedad necesita desarrollarse y los pacientes lo demandan. Por ese motivo, la farmacia del futuro debe ser asistencial, ya que, “de otra forma, no tendrá futuro y está preparada para asumir los nuevos roles”, pero debe seguir siendo esos “lugares abiertos y acogedores y con servicios de confianza” para los pacientes. Estas han sido, entre otras, los mensajes clave del vicepresidente de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP, por sus siglas en inglés), Lars-Åke Söderlund, durante la conferencia inaugural del X Congreso Nacional de Farmacéuticos Comunitarios de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac) que se está celebrando en Madrid, desde este jueves hasta el próximo siete de mayo. 

Bajo título ‘Visión internacional del Farmacéutico Comunitario: ¿Una profesión sanitaria adaptada a los tiempos?’, el vicepresidente de la FIP ha compartido su visión sobre las perspectivas de futuro de la farmacia comunitaria y su visión internacional y si se encuentra adaptada al futuro. El conferenciante ha destacado que es necesaria una colaboración a gran escala entre los actores y las partes implicadas de todos los sistemas de salud para aprovechar el poder del autocuidado, la prevención, detección y el abordaje de dolencias menores y las enfermedades no transmisibles. Además, según él “los farmacéuticos contribuyen a la cobertura universal de salud al aumentar la efectividad de la atención para reducir los costes y riesgos en el uso indebido de productos de cuidado personal y mejorar los resultados de la terapia establecida”. Por todo ello, la farmacia tiene que “formar parte de la Estrategia Nacional de Salud”, ha asegurado Söderlund.

El conferenciante ha destacado la importancia de realizar un análisis para poder predecir el futuro y cómo afectará a las farmacias. En este sentido, señaló que la incertidumbre de la covid-19 “ha obligado a que se reconozca el liderazgo de la farmacia y la necesidad de explorar nuevas formas de trabajar.” Por ello, según él, es necesario aprovechar la experiencia vivida ya que “las farmacias se han convertido en una pieza fundamental para combatir el virus”. Además, este experto destacó que los farmacéuticos comunitarios se han enfrentado durante este periodo a numerosos desafíos y las demandas de personal y recursos “han sido inmensos”. 

De esta forma, Söderlund ha hecho hincapié en que los establecimientos farmacéuticos han demostrado ser un pilar básico y un recurso en la lucha contra la pandemia ya que  “la cruz de la farmacia nunca se ha apagado”, pero además, ha insistido en que “son un recurso esencial en la nueva normalidad” y, de cara al futuro, se ha mostrado convencido de que “no hay forma de volver atrás” y ha advertido de que “estamos viviendo tiempos emocionantes con muchas oportunidades”, aseguró Söderlund. 

El futuro de la farmacia

El vicepresidente de la FIP recalcó que la pandemia ha sido un gran desafío que  ha revolucionado la práctica farmacéutica y ha provocado cambios en la demanda de los servicios a medida que los pacientes no han encontrado respuesta desde la atención primaria, médicos u otros profesionales. Según dijo, los farmacéuticos estarán encantados de ver cómo estas situaciones y cambios “beneficiará a la profesión farmacéutica”. En este sentido, señaló que algunos cambios tendrán que permanecer y podría ser el inicio de un cambio permanente y en la nueva forma de trabajar, entre ellos destacó,  mejorar la colaboración con de profesionales sanitarios, un papel más amplio en la atención primaria, más consultas farmacéuticas a distancia, recetas electrónicas y una informática mejor conectada, horarios flexibles de apertura, entrega a domicilio y nuevos servicios digitales. 

Pero también, hizo hincapié que, en el mundo de la salud, el profesional sanitario tiene que estar en contacto directo con el paciente y el consumidor, por lo que explicó que pese a que los avances “son buenos, no debe olvidarse la humanización”.

Áreas de oportunidad post-covid

En este contexto, Söderlund consideró aumentar el papel del farmacéutico en autocuidado. Según dijo, los farmacéuticos deberían poder ofrecer servicios en este sector y recibir una remuneración adecuada, para ayudar a gestionar el desarrollo sanitario posterior a la covid-19, potenciar la utilización de la tele atención farmacéutica, además de asegurar el acceso continuo a medicamentos y servicios. Los farmacéuticos serán más necesarios que nunca para prevenir problemas de salud y garantizar la seguridad del paciente.

El vicepresidente de la FIP aseguró que el farmacéutico deberá proporcionar datos para construir la base de evidencia del valor de los servicios profesionales dirigidos por farmacéuticos actuales y emergentes.

Söderlund también recalcó que dentro de la estrategia de atención primaria de la salud de la FIP, “no hay atención primaria de salud sin educación sanitaria y prevención de enfermedades, manejo de enfermedades crónicas, autocuidado y prevención de las exacerbaciones agudas”. Por ello, aseguró que “ahora es el momento para el cambio y los pacientes también lo exigen”. 

En lo que también insistió es que “detrás de cada medicamento hay mucho más y la labor de cada profesional farmacéutico constituye la gran aportación global de la farmacia en el Sistema Nacional de Salud (SNS), sistema que en todos los países es un pilar del estado de bienestar, de la cohesión social y de la lucha contra la desigualdad”, destacó. Por ello, aseguró que es responsabilidad de todos “trabajar conjuntamente para preservarlo y fortalecerlo”. Según dijo, es necesario cambios organizativos que permitan hacer realidad una asistencia integral centrada en las personas, resaltó el ponente. 

Durante la conferencia también se abordó que los servicios profesionales de los farmacéuticos están aumentando y aportan mayor calidad de vida a los pacientes. Söndelund señaló que el desarrollo de los servicios más allá de la dispensación es una tendencia consolidada en todo el mundo. Y, aseguró que los servicios profesionales de la farmacia deben formar parte de la cartera de servicios de atención primaria. En este sentido, explicó la importancia y necesidad de que estos servicios sean remunerados, donde señaló, entre otros, que garantizan que la infraestructura de salud proporcionada por los farmacéuticos y las farmacias sigan siendo viables y sostenible en un futuro. 

Por otro lado, también abordó una visión general de la salud digital y las herramientas de salud más comunes y su utilización en diferentes países, como Australia, Canadá, Inglaterra, Escocia y Gales.

El ponente aseguró que todos los cambios que se están produciendo, “afectarán a la farmacia”, recalcó el ponente. Para Sönderlund el futuro se centrará en el bienestar y será gestionado por empresas que asumen nuevos roles para generar valor en el ecosistema de salud transformado y “donde la farmacia comunitaria será el centro en el corazón de nuestras comunidades”.

Por último, el vicepresidente de la FIP quiso animar a los farmacéuticos presentes en la sesión al desvelar que cuando le preguntan por una farmacia innovadora y pujante, él pone como ejemplo a la farmacia española.

 


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