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Expertos en farmacología clínica reivindican un uso más racional y seguro de los medicamentos

DIARIOFARMA  |    06.05.2022 - 11:39

La segunda edición del ‘Día Mundial de la Medicación Inteligente’ (World Smart Medication Day) acaba de celebrarse. Se trata de una iniciativa de la International Union of Basic and Clinical Pharmacology (IUPHAR) que se alinea con la de la Organización Mundial de la Salud ‘Medication without harm’ (medicación segura) para fomentar el desarrollo de la farmacología clínica y crear conciencia sobre el uso más seguro y eficaz de los medicamentos.

La cita ha supuesto una oportunidad para incidir en algunos mensajes clave, como los peligros que entrañan la automedicación, el uso de medicamentos no autorizados y/o fuera de indicación, o la interrupción de los tratamientos. Además, ha servido para poner en valor el papel de los médicos expertos en Farmacología Clínica a la hora de mejorar el uso racional de los medicamentos.

Dentro de las actividades programadas para conmemorar este día, la IUPHAR ha organizado una competición de pósteres, abierta a alumnos universitarios de carreras relacionadas con la Medicina, la Farmacia y la Farmacología, bajo el lema ‘La Farmacología Clínica en la era de las pandemias’. El certamen, en el que han participado más de 15 países de todos los continentes, ha contado con dos categorías, una ‘general’, para alumnos pre-graduados, y otra ‘de investigación’, para alumnos pre y post-graduados.

La Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC) ha estado representada por dos pósteres de alumnos de 5º curso de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga, previamente seleccionados de entre los trabajos llegados de toda España. El primero, ‘Faster Doesn´t Mean Worse’, se centraba en las vacunas desarrolladas para combatir el virus y animaba a la población a completar las pautas de vacunación, a través de un imaginativo diseño de conversación en Twitter. El segundo trabajo seleccionado, ‘Proper Patient Management in Times of Pandemic’, ilustraba a través de viñetas, códigos QR y varios enlaces y recursos temas como los usos off-label, la discontinuación de tratamientos crónicos, o la telemedicina durante la pandemia. Este póster ha conseguido el primer premio en la modalidad “general” del concurso, por lo que la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga ha vuelto a ser la ganadora de este certamen, por segundo año consecutivo.

“A la hora de seleccionar los trabajos, se ha valorado fundamentalmente la originalidad, el diseño, la fuerza del mensaje y su relevancia”, explica la Dra. Encarnación Blanco, médico especialista en Farmacología Clínica de la Universidad de Málaga. “El espíritu crítico, la comunicación y la colaboración son elementos esenciales en el currículo de Medicina. Este concurso creo que fomenta estos valores”, ha añadido María Isabel Lucena, catedrática de Farmacología de la Facultad de Medicina de la UMA.

Antònia Agustí, presidenta de la SEFC, ha señalado la importancia de participar en este tipo de iniciativas, ya que contribuyen a visibilizar y dar notoriedad a esta especialidad médica, dado que los especialistas en Farmacología Clínica realizan en su día a día laboral diversas actividades que tienen por objetivo conseguir un uso razonable e inteligente de los medicamentos, pero sobre todo porque “la iniciativa pretende recordar la necesidad de hacer un buen uso de los medicamentos, y una buena manera de hacerlo es promoverla entre los estudiantes de Medicina, que serán los futuros médicos”.

El uso efectivo de los fármacos

Los farmacólogos clínicos son los especialistas que se ocupan de la evaluación de los efectos de los medicamentos en las personas (población general, subgrupos específicos y pacientes individuales). “La evaluación del beneficio-riesgo de los tratamientos farmacológicos es parte intrínseca de su formación y desarrollo profesional, por lo que desempeñan un papel protagonista a la hora de crear esta conciencia sobre el uso razonable y seguro de los medicamentos”, ha explicado Blanco.

Por su parte, Lucena ha destacado que ese papel es “algo consustancial, que se encuentra en el mismo ADN de la Farmacología Clínica”. La especialidad está orientada al estudio de las acciones de los medicamentos en el ser humano con el propósito de realizar una prescripción individualizada conforme a las características fisio-patológicas del paciente. “En realidad, los farmacólogos clínicos nos anticipamos al boom actual de la Medicina Personalizada o de Precisión, ya que animábamos a los prescriptores a realizar un ajuste individualizado de la terapéutica para optimizar la eficacia y minimizar el riesgo”, ha añadido la doctora.

“La pandemia de Covid-19 ha supuesto un reto en todos los sentidos y se ha puesto de manifiesto el valor de la investigación, del desarrollo de nuevos medicamentos y vacunas, así como la necesidad de generar constantes evidencias en el abordaje terapéutico de la enfermedad, lo que redunda sin duda alguna en un uso más seguro y efectivo de los fármacos”, ha explicado Blanco.

En relación al desarrollo de nuevas vacunas en un tiempo récord, Lucena ha señalado que “los avances en la investigación son un hito sin precedentes en la historia de la investigación farmacológica y un ejemplo de cómo se puede acelerar, en caso de necesidad, el desarrollo y la aprobación de medicamentos mediante la colaboración estrecha de todos los implicados, promotores e industria, investigadores y agencias de evaluación de medicamentos”.

Además, en el ámbito de la atención sanitaria, los médicos han tenido que adaptarse a situaciones nuevas, capaces de poner en riesgo la salud de los pacientes. Se han disparado, por ejemplo, la automedicación y el uso de medicamentos fuera de indicación, consecuencia del confinamiento social y de no poder acudir presencialmente al médico. En este sentido, la necesidad de educar y concienciar a los propios pacientes acerca del uso más seguro y efectivo de los medicamentos se ha convertido en una tarea vital, para la cual se han puesto en marcha campañas informativas sobre los riesgos que conllevan el automedicarse o interrumpir abruptamente los tratamientos, así como para aprender a identificar los efectos adversos más frecuentes producidos por algunos fármacos.

“La pandemia nos ha enseñado que los principios del uso racional e inteligente de los medicamentos no se deberían pasar por alto en ningún momento, ni siquiera en situaciones de urgencia, gravedad y de desconocimiento de la condición clínica como el que hemos vivido. Al contrario, en estos momentos es cuando más importante es aplicar estos principios para avanzar en el conocimiento del tratamiento y evitar daños innecesarios”, ha afirmado la presidenta de la SEFC.

 


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