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Los circuitos excepcionales de entrega de DH en farmacias funcionan, pero, ¿se mantendrán en el futuro?

Preparación de un pedido para entrega en farmacias en el Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva.

FRAN ROSA  |    30.04.2020 - 18:24

La conclusión que se puede sacar de las experiencias que están teniendo lugar en España, con motivo de la pandemia por Covid-19, consistentes en la entrega de medicamentos hospitalarios por parte de oficinas de farmacia, es que estos circuitos funcionan. Lo han confirmado a Diariofarma tanto los responsables de los servicios de Farmacia Hospitalaria participantes, como farmacéuticos comunitarios. La incógnita es: ¿qué pasará con la vuelta a la normalidad, teniendo en cuenta que actualmente funcionan con la contribución altruista de farmacia y distribución? Todos parecen coincidir en que su mantenimiento va a depender de que no resulte en un sobrecoste.

Por la parte de los hospitales, Marta Valero, jefa del Servicio de Farmacia del Hospital de Valdecilla, confirma que, antes de la irrupción de la pandemia ya se estaban planteando un proyecto de telefarmacia y envío a domicilio, para lo que estaban estudiando alternativas. No obstante, la precipitación de los acontecimientos hizo que se pusiera en marcha un circuito contando con la farmacia y la distribución, que estuvieron rápidos y generosos al ofrecerse de forma altruista para hacerlo, convenciendo a servicios de Farmacia y al propio director general de Ordenación, Farmacia e Inspección, Jorge de la Puente.

Valero asegura que la previsión de lo que querían conseguir "se ha cumplido". Y esto no era otra cosa, en su caso, que "acercar la medicación a los pacientes para que no se tengan que desplazar al hospital y así poder evitar contagios". "Todo ello, además, manteniendo el contacto con el paciente y garantizando la trazabilidad completa del proceso, que para nosotros era importante", asegura. En el caso de Cantabria, explica, la entrega por la farmacia no ha tenido "ningún objetivo clínico, ni asistencial", sino que ha tenido que ver "exclusivamente con la seguridad, con evitar que los pacientes se tuvieran que desplazar y con evitar contagios".

Cabe recordar que el circuito allí establecido pasa por la identificación y un primer contacto con el paciente por parte del Servicio de Farmacia; una vez que éste acepta, se inicia la comunicación con el Colegio Oficial de Farmacéuticos para identificar la oficina de farmacia más cercana y comunicarle a ésta el envío de la medicación mediante un distribuidor (Cofares, Cofas o Cenfarte) para su entrega al paciente, con recibo de vuelta.

Rita de la Plaza, presidenta del COF, indica que el Hospital de Valdecilla entrega unas 100 medicaciones al día, el de Sierrallana, unas 30-40 tres veces por semana, a lo que hay que sumar la actividad del hospital privado de Mompía, en Santander. En su opinión, la iniciativa "está funcionando bien", y destaca de ella, como principal valor, "la colaboración que hemos establecido con la farmacia hospitalaria", con la que, dice, "nunca habíamos trabajado tan cerca", y la satisfacción de los pacientes.

De esa satisfacción da fue Luis Noriega, titular de una farmacia en el municipio cántabro de Mataporquera. Confirma que cuando le toca entregarlos a domicilio le lleva "un tiempo", pero se siente compensado por la sensación de "estar haciendo una labor de ayuda a unos pacientes que tienen miedo". Habla de personas con patologías de riesgo e inmunosuprimidos, sobre todo.

A esta aportación de tranquilidad suma la incomodidad que supone, para habitantes de poblaciones de su perímetro, el desplazamiento al hospital más cercano. "Los que viven aquí tienen 90 kilómetros a Valdecilla y 65 a Sierrallana", asegura.

El caso de Huelva: una labor más asistencial

Una labor más asistencial, no obstante, es la que realiza la farmacia en el circuito de entrega a domicilio que se ha establecido en Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva. Su jefa de Farmacia, María Dolores Santos, confirma que allí las autoridades también influyeron en la incorporación de farmacia y distribución (en este caso, Bidafarma). Ellos llevaban un año detrás de la implantación de un servicio de telefarmacia y, ante la urgencia, el COF y los Servicios Centrales del SAS les transmitieron su interés en que pilotaran este proyecto. Ellos dijeron que adelante.

Allí, la identificación de los potenciales beneficiarios del servicio se hace, tanto desde el hospital, como desde la farmacia. En este segundo caso, la última decisión sobre su conveniencia o no la toman en el Juan Ramón Jiménez, atendiendo a criterios relacionados con la medicación (se deniega, por ejemplo, cuando aún tienen suficiente en sus casas) y el perfil del propio paciente.

Todas las tardes reciben la información, a través del COF, sobre los nuevos pacientes que solicitan la entrega por la farmacia. Por la mañana, preparan la medicación, con las indicaciones necesarias sobre conservación, y por la tarde el tratamiento ya está en la farmacia. En total, menos de 24 horas. "Cuando tenemos que dar indicaciones generales, las damos a través del COF. Pero a veces, para cuestiones más específicas, como cambios de dosis, también nos comunicamos con la farmacia, para que refuercen algunos mensajes que nosotros les hemos dado previamente a los pacientes por teléfono", explica Santos.

A día de hoy, la jefa de este Servicio de Farmacia solo ve ventajas. Y es que, además de contar con ese profesional especializado en el medicamento reforzando su mensaje, la distribución farmacéutica les está garantizando "unas condiciones óptimas de conservación, teniendo en cuenta que muchos son de frío", y les poniendo todas las facilidades para que los fármacos lleguen "a cualquier parte de la provincia de Huelva", y también a alguna colindante, como Sevilla. Como Noriega, destaca lo que esto supone en términos de comodidad, por un lado, y de seguridad, por otro. Hay farmacias que están haciendo entregas en el domicilio, en algunos casos, por indicación del propio hospital y en otras a solicitud de los propios pacientes.

Igual de satisfecha que Santos se muestra Fulvia Ronchel, titular de una farmacia en Huelva. En su caso, han sido ya ocho los pacientes que se han beneficiado del servicio, lo cual le ha sorprendido, teniendo en cuenta que dice estar "en un barrio pequeño". De hecho, en esta farmacia se da uno de esos casos en los que el paciente en cuestión recoge la medicación que le envía un hospital de Sevilla. "Se ponen de acuerdo entre los hospitales y así pueden recogerlo aquí", señala.

Asegura que, debido al alargamiento del estado de alarma, hay pacientes con los que están realizando la segunda entrega. También dice habérsele presentado un caso de una entrega a una residencia, aunque finalmente un familiar del residente pudo ir a la farmacia y no hizo falta. Sí que ha notado que "con muy poquito esfuerzo", le podemos aportar "mucho" a los pacientes. "Les estamos ahorrando largas esperas. La gente está muy contenta", asegura.

La secretaria del COF de Huelva, Inmaculada Rite, nos cuenta que el pasado 29 de abril ya llevaban 773 medicamentos entregados, una cifra que, dice, "no debe diferir mucho con el número de pacientes beneficiados", ya que la mayoría solo reciben uno y son pocos los que han solicitado ya una segunda tanda.

Ella aporta otro elemento de valor al servicio que están prestando las farmacias en este circuito, que tiene que ver con la capacidad de esta para mantener la cadena de frío y conservar adecuadamente el medicamento. "Con ello, se le da la facilidad al paciente de que lo recoja el día y a la hora que le venga bien, pudiendo hacer coincidir esta salida con otras que tenga que hacer", señala.

El futuro de la entrega de DH en farmacias

Visto el correcto funcionamiento de estos circuitos, y la mayor o menor aportación que están realizando a los pacientes, queda saber qué va a pasar con ellos cuando pase la pandemia por Covid-19. En esa decisión, tanto las autoridades como los servicios de Farmacia van a tener mucho que decir.

En el caso de Cantabria, el director general de Ordenación, Farmacia e Inspección ya nos adelantó su intención de sentarse con las partes, para ver si se puede llegar a algún acuerdo, en caso de que se perciba su utilidad. Valero se declara, en este sentido, "leal" a lo que diga su sociedad científica, es decir, la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), donde la apuesta por la telefarmacia y el envío a domicilio está fuera de toda duda, aunque existe cierta controversia sobre qué aliados deben elegirse para esos proyectos. En el caso de la jefa de Servicio del Hospital de Valdecilla, se decanta por "lo que sea más eficiente".

Y para ser eficiente, parece que es obligado que no implique un sobrecoste sobre las alternativas existentes, que se basan, principalmente, en el desarrollo de una fuerza logística propia dentro del hospital o la contratación de un operador que pueda ofrecer las condiciones de conservación adecuadas. De la Plaza afirma, en este sentido, que la opción tendrá que ser valorada "por todas las partes". Su impresión es que "en algunas patologías esto puede haber venido para quedarse". Sobre la compensación a farmacias y distribución cree que es algo "a estudiar", sobre todo, apunta, "por los esfuerzos de los almacenes de distribución".

Noriega afirma que los pacientes a los que les entrega la medicación le preguntan que si el servicio se va a mantener, "por el engorro que les supone" desplazarse a los hospitales. Él, como farmacéutico comunitario, dice sentirse "satisfecho" solo con el hecho de "poder facilitarles la vida". Por eso, asumiría seguir haciéndolo "sin remuneración". Aunque admite que si se les reconoce, mejor.

En el caso de Huelva, Santos reconoce que en este momento todos los actores están actuando única y exclusivamente con la mente puesta en el paciente. "El futuro dependerá de todos: de las oficinas de farmacia, del COF, de la cooperativa y de nosotros". En su caso, reconoce que le gustaría "tener un sistema de envío en el que pacientes frágiles, con problemas de movilidad, pudieran beneficiarse". Por eso, dice que si las otras partes están dispuestas a seguir con este proyecto, "habría que ver cuáles serían los costes" en comparación con el resto de las alternativas.

Por su parte, Ronchel no se plantea reclamar "ninguna minuta por esto", ya que, afirma, el "esfuerzo no es muy grande". En su caso, la que está haciendo "una aportación mayor" es la distribución, y opina que es a ésta "a la que se le tendría que reconocer". En ese sentido, llama tener en cuenta que el circuito está funcionando bien y sin demasiados esfuerzos con un hospital, pero habría que valorar las implicaciones de su extensión a todos los centros de la provincia.

Desde el COF, considera que ahora lo más importante es "que el paciente esté satisfecho, que lo valore como un servicio positivo". De cara al futuro, admite que "habrá ver si es una solución coste-efectiva". A este respecto, muestra su comprensión con el hecho de que tenga que ser "una alternativa coste-efectiva para la Administración, que cueste lo mismo que otras alternativas y aporte un valor añadido". En su opinión, el refuerzo de mensajes relacionados con la farmacoterapia sería un buen ejemplo de ello.

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