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"Las agencias van a evaluar las vacunas con el rigor de siempre; otra cosa es que adapten sus procesos"

María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps). (Foto: Bernabé Cordón)

FRAN ROSA  |    19.10.2020 - 18:30

María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), ha concedido una entrevista a Diariofarma para abordar la actualidad en materia de suministros, investigación clínica y producción de soluciones para la covid-19. Relata la dureza de los momentos más críticos, alaba la cooperación de todos los agentes implicados y dibuja un futuro relativamente optimista en relación con el hallazgo de una solución en forma de vacuna.

Pregunta. Si llega a saber lo que le venía encima… ¿se queda en el Hospital de Santiago?

Respuesta. Honestamente, me he hecho esta pregunta muchas veces. Cada vez que me la hago pienso una cosa. A nadie se le puede pedir ser un héroe, pero si con mis herramientas he podido ser útil, entonces pienso que puede haber merecido la pena.

P. ¿Cuál ha sido el momento más difícil desde que comenzó la pandemia?

R. Tengo dos momentos dolorosos grabados. De uno no voy a hablar. Otro fue entre finales de marzo y primeros de abril, cuando comenzamos a ver en las reuniones del Ministerio cómo ascendía el número de fallecidos. El día que alcanzamos los 900 pensé que no lo iba a poder soportar. Siguió yendo a más y eso me producía mucha angustia. Luego ya empezó a mejorar y finalmente aguanté.

P. ¿Qué le ayudó a seguir en esos momentos difíciles?

R. Me ayudó centrarme en la misión, en lo que tenía que hacer. Trabajábamos 18-20 horas diarias y no había tiempo para pensar. También me ayudó el equipo. Nos encerrábamos aquí un grupo limitado de personas y el trabajo con todos ellos y el apoyo moral en los momentos de convivencia nos ayudó mucho. Hace poco, un director general de una compañía farmacéutica me preguntaba por la salud emocional del equipo, y le dije que estábamos bien. Me preguntó qué habíamos hecho para conseguirlo y le dije que la clave había estado en tener un objetivo claro y en ayudarnos unos a los otros.

P. Se ha hablado mucho de la colaboración de todos los actores para, en los momentos más difíciles, garantizar los suministros. ¿Qué pondría usted en valor de la actuación de los distintos actores en esos momentos?

R. El compromiso y la responsabilidad que han mostrado, por encima de sus intereses particulares. La confianza que pusieron en la Agencia lo ha hecho todo más fácil. Pienso que agradecieron que alguien tomara el control y, fruto de ello, se dejaron guiar. Nos sorprendieron en ese momento las facilidades para adaptar cadenas de producción y distribución. Creo que el motivo fue que todos teníamos un interés común.

P. Qué bonito sería poder mantener eso, ¿no cree?

R. Sería bonito, pero en la vuelta a la normalidad cada uno tendrá que volver a defender sus intereses. Vengo de un ecosistema, el hospitalario, compuesto por distintas profesiones y egos, y me he dado cuenta de que lo que hace que las cosas funcionen bien es encontrar el objetivo común. En el hospital se viven muchas situaciones límite, entre la vida y la muerte, y hay muchas personas con mucha cualificación y comprometidas, y con egos muy importantes, y todo eso hay que gestionarlo también.

P. Mi impresión es que algunos responsables de servicios de Farmacia han sido críticos con algunas situaciones, mientras que la industria se ha deshecho en elogios hacia la labor de coordinación de la Aemps en esos momentos críticos. ¿Cómo interpreta usted esa dualidad? ¿Considera que hay cosas que se podrían haber hecho mejor?

R. No tengo esa percepción sobre los servicios de Farmacia, en absoluto. Los que no estaban de acuerdo son una minoría. Además, Twitter no representa a la profesión. Esas actitudes se dieron sobre todo en los primeros días, cuando no se entendía lo que pasaba. Cuando se entendió que se distribuía tal cual se producía, que la distribución se ajustaba a 48-72 horas, pudieron aceptar las situaciones que se daban. Todos tuvieron que asumir esfuerzos adicionales. Las CCAA también tuvieron que asumir un trabajo extraordinario y esfuerzo añadido para llevar a cabo la distribución controlada, por ejemplo. Lo he dicho en público y lo repito: tenemos mucho que agradecerles a los servicios de Farmacia. Les llegaban presentaciones distintas, que obligan a cambios de protocolos, etc., y me puedo imaginar lo que supone. Pero fue inevitable. Priorizamos la fabricación de los formatos con más volumen y concentración, con la connivencia de los laboratorios. El trabajo fue extraordinario en los hospitales, y gracias a eso se evitaron roturas de stock. Me mantengo en contacto personal con muchos servicios de Farmacia, sobre todo con los de mayor impacto en la asistencia por los rebrotes, y la sensación que tengo es de agradecimiento a la Agencia.

P. Más allá de esa sustitución de formatos, ¿llegaron a faltar medicamentos, como se dijo en algún momento?

R. No llegaron a faltar medicamentos en ningún momento.

P. ¿Está garantizado que las tensiones que se produjeron no se van a volver a producir en esta segunda ola de otoño? Se ha hablado mucho de la reserva estratégica. ¿Es suficiente o hay que seguir comprando?

R. Creemos que se puede garantizar que no se van a vivir las tensiones pasadas, pero todo puede ocurrir. Nosotros seguimos trabajando con esa obligación de notificar semanalmente las unidades fabricadas y vendidas para los medicamentos estratégicos, por lo que podemos monitorizar la disponibilidad para los seis meses siguientes. En cuanto a la reserva estratégica, está pensada solo para los medicamentos que en marzo y abril se pusieron al límite. Hay que tener en cuenta que, a diferencia de los productos de protección individual, los medicamentos tienen estabilidad y tiempo de conservación. Tener una reserva excesiva, disponiendo de capacidad de respuesta por parte de las compañías… Todo eso hay que equilibrarlo. En todo caso, nosotros seguimos monitorizando semanalmente. Hay que entender que el mercado de producción de medicamentos es global y aunque algunos principios activos se producen en España, seguimos necesitando acudir al mercado internacional. No podemos disponer de todo aquí. Aunque se haya reforzado la cadena de suministro y la industria haya implementado sus planes de estrés, hay que admitir cierto grado de incertidumbre por la dependencia del mercado global.

P. ¿Cómo vamos con el desarrollo de capacidades nacionales? ¿No es esa la receta contra esa dependencia global?

R. Estamos mejor preparados y con mejor capacidad de respuesta. Hay que tener en cuenta, no obstante, que España es uno de los primeros productores de medicamento finalizado, y también destacamos en síntesis de principios activos. En opiáceos, por ejemplo, somos el segundo productor mundial. En España tenemos síntesis de cisatracurio, que resultó fundamental en la crisis, y de otros medicamentos. En cuanto al acabado, contamos aquí con plantas para antibióticos, en formatos estériles y sólidos, sedantes... Todo eso ya nos dio una capacidad de respuesta importante, junto al contacto con otros países. De los países con mayor carga asistencial por la covid-19, España pudo dar una de las mejores respuestas en términos de suministro. También ha sido muy significativo que algunas compañías se estén preparando para participar en la fabricación de vacunas. Se están aumentando capacidades de envasado y producción de antígeno para ello. Eso es muy relevante.

P. Además de Rovi, que hará el llenado y acabado para la vacuna de Moderna, y Biofabri, que fabricará el antígeno y hará el envasado para Novavax, ¿espera más movimientos en este sentido? ¿Qué factores han jugado a favor de los acuerdos ya firmados?

R. Los contactos entre compañías españolas y productoras de antígeno siguen y esperamos que cristalicen en acuerdos favorables y que otras participen en este proceso. En cuanto a los motivos, cabe decir que Rovi venía haciendo esta labor en vacunas para la gripe destinadas a la exportación y Biofabri ya venía trabajando en vacunas de uso humano, junto con la Universidad de Zaragoza. Ninguno de los dos acuerdos es sorprendente, si se tiene eso en cuenta. Estoy segura de que el análisis en términos financieros de estas operaciones ha sido un factor importante, pero lo más importante es la capacidad de estas compañías para producir con la calidad exigible para las vacunas autorizadas.

P. Otro hito ha sido el del anuncio del ensayo de Janssen en España. Relacionada con esto está la noticia sobre la pausa del ensayo de fase III con esta vacuna. Ya pasó algo parecido con la de Oxford y AstraZeneca. ¿Cuál es su interpretación de estos sucesos?

R. Las pausas son normales. Es lo que tiene que ocurrir. Cuando aparece un evento inesperado, hay que parar para evaluarlo. Si supiéramos con seguridad que las vacunas no tienen efectos adversos, no se harían ensayos clínicos. Sobre el ensayo de Janssen, cabe decir que para el de fase III que se lleva a cabo en Estados Unidos se van a reclutar a 60.000 pacientes, y parece que quieren incorporar otros 30.000 en otro ensayo de fase III en Europa. Lo que se busca con reclutamientos tan amplios es evaluar la efectividad y también los efectos adversos, ya que, en el caso de los medicamentos, estos aparecen muchas veces cuando se administran de forma masiva.

P. ¿Está siendo óptima la transparencia con respecto a estos eventos o podría mejorar aún más? ¿Ve positivo el nivel de difusión que se está dando a la información sobre las vacunas?

R. La transparencia es buena siempre, porque genera seguridad. Lo que ocurre es que nunca ha habido una expectativa tan elevada, ni hemos estado todos tan pendientes, lo cual es comprensible, porque las vacunas son la única solución definitiva a la pandemia y todas las crisis que trae derivadas. Esto genera un estado de reactividad alta en torno a la información que se genera sobre las vacunas. En cuanto al nivel de transparencia actual, hay que saber que son comités de seguridad independientes los que evalúan los datos ante un evento, y son ellos los que dicen si se puede o no se pueden reiniciar. El comité de la vacuna de Oxford y AstraZenca comunicó el motivo y los antecedentes de esa persona… En el caso de Janssen, aún están analizándolo y no nos lo han comunicado. No sabemos, por ejemplo, si el paciente recibió placebo o vacuna.

P. ¿Qué puede decir del papel de las agencias reguladoras en todo esto? El acortamiento de plazos parece que está generando algunas suspicacias.

R. Tiene que haber un escrutinio rigurosísimo para generar seguridad, aunque igualmente habrá que asumir que a todo medicamento le queda un poco de incertidumbre hasta que se hace un uso masivo. Pero puedo asegurar que las agencias van a analizar las vacunas con el mismo rigor de siempre y haciendo oídos sordos a la urgencia. Otra cosa es que sean flexibles para adaptar sus procesos de evaluación. Muestra de ello son los procesos de rolling review, por los que, en vez de esperar a la conclusión de los ensayos, se van evaluando los datos que se van generando cada 15 días. Ésa es la respuesta ágil que van a dar las agencias, pero sin escatimar en la exigencia de datos de eficacia y seguridad.

P. Le escuché decir que se va a hacer una comunicación proactiva a la ciudadanía cuando comience a conocerse la evidencia. ¿Puede dar más detalles de ese plan?

R. La comunicación es un pilar estratégico fundamental en la gestión de la covid-19. Se están desarrollando herramientas a nivel europeo y español. En nuestro caso, va a depender más de Salud Pública, pero colaboraremos y elaboraremos también nuestro material de divulgación, como está haciendo el Ministerio de Ciencia. Todo eso va a ser clave para que la gente se pueda formar un criterio con información sólida y contrastable.

P. ¿Le parecen apropiados los vaticinios sobre fechas de llegada de las vacunas, dadas las expectativas que se generan y que a lo mejor luego no se pueden cumplir?

R. No me gusta hablar de fechas, pero comprendo la necesidad que hay de saber en estas circunstancias. No voy a especular, pero si nos basamos en los planes de desarrollo clínico presentados por las compañías, se puede decir que algunas planean presentar sus proyectos para que sean evaluados en diciembre de 2020 o enero de 2021. Ésa es la información de los planes de desarrollo clínico. Yo me quedo con que en el primer trimestre de 2021 tendremos resuelto algún proceso y podremos contar con alguna decisión sobre la autorización, o no, de alguna vacuna.

P. Es la primera vez que le escucho hablar de la posibilidad de que no se apruebe una vacuna.

R. Pues eso hay que tenerlo claro. Las vacunas tienen que demostrar que son eficaces y seguras y serán los resultados de los ensayos clínicos los que nos marcarán eso.  

P. ¿Pero usted confía en que vamos a disponer de alguna vacuna, teniendo en cuenta los proyectos en marcha?

R. Estoy segura de que sí, pero es probable que algunas no lleguen. La seguridad me la aporta el hecho de que existan vacunas basadas en diferentes plataformas y tecnologías. Con los datos preclínicos en la mano, podemos prever que alguna va a ser autorizada. Con todas las que hay, que alguna obtenga la autorización es bastante probable.

P. Se habla de que es posible que las primeras vacunas puedan ayudar a que no se desarrolle la enfermedad, pero no a cortar la transmisión. ¿Coincide con la información que usted tiene?

R. Decir eso es especulativo. Hasta que los proyectos de investigación no estén más avanzados, no podemos afirmar eso. Esas afirmaciones se basan en algunos estudios preclínicos y en macacos, pero hay que verlo en los ensayos clínicos.

P. ¿Se han definido ya los criterios de acceso a los primeros lotes de vacunas, cuando lleguen?

R. El grupo que se ha formado, liderado por Salud Pública, está trabajando en ello. A buen seguro que esos criterios coincidirán con la estrategia de vacunación de la Comisión Europea. Y es que entendemos que hay grupos, como los profesionales sanitarios y de centros sociosanitarios, las personas mayores, otras poblaciones vulnerables y otros trabajadores esenciales, que será por los que hay que empezar.  

P. Usted participa personalmente en el grupo europeo para la adquisición de vacunas. ¿Qué puede decir del trabajo que se está llevando a cabo?

R. Hay un Steering Board, en el que participamos un representante de cada Estado Miembro y otro de la Comisión Europea. El objetivo es decidir qué vacunas deben formar parte del portfolio y establecer los contactos con las compañías y cerrar los acuerdos, además de hacer seguimiento de los acuerdos y las decisiones que se van tomando. La estrategia europea se orienta a tener un portfolio donde estén representadas las diferentes plataformas y, de cada una, contar con varios candidatos, con el fin de disponer de alguna de las que llegue a buen puerto. Es posible, como decía, que no todas sean autorizadas. Con los acuerdos que firmamos, apoyamos el escalado de la producción, para garantizar el acceso en Europa y también en otros países del mundo, ya que pensamos que necesitamos un control global de la pandemia.

P. Ya hay dos acuerdos cerrados. ¿Por qué no se da a conocer el precio de adquisición?

R. Los acuerdos firmados son para la compra y reserva de dosis y han sido firmados por la CE, por lo que la publicación del contenido es cosa de la compañía y la CE. Seguro que, cuando todo esto acabe, se transparentarán y se harán públicos los datos de precio y otras condiciones con los que ahora se quiere mantener la discreción porque podrían afectar a las negociaciones en marcha con otros proveedores.

P. ¿Se puede decir, por lo que usted sabe, que la industria va a cumplir con su compromiso de vender a precio de coste?

R. En ese sentido, he percibido dos estrategias: una, la de las compañías que pretenden vender a precio de coste, y otras que buscan precios de mercado. Hay relación entre las que van a vender a precios de coste y las que han recibido dinero de la CE para sus proyectos. Todo eso será auditable. Se deberá saber a dónde va cada euro del precio de compra.

P. En el ámbito de los medicamentos, se cuenta, a día de hoy, con una única opción autorizada, remdesivir, aunque la semana pasada salieron a la luz unos resultados de Solidarity que ponen en duda los supuestos beneficios con este fármaco. ¿Cómo valora esos datos? ¿Qué impacto podrían tener en la autorización europea y en el IPT?

R. De momento, no conocemos todos los datos de Solidarity. La Agencia Europea de Medicamentos y el Comité de Medicamentos de Uso Humano lo están evaluando y no voy a especular sobre el resultado final. No sorprenderá a nadie si digo que los resultados que hemos visto son decepcionantes y que nos hubiera gustado ver otros, pero hay que esperar a ese análisis.

P. ¿Opina que, con la evidencia disponible, lo idóneo sería seguir investigando para buscar otros tratamientos más efectivos, más allá de la dexametasona, que sí que ha demostrado reducir la mortalidad?

R. Sin ninguna duda. De la investigación viene el conocimiento, sobre la enfermedad y sobre las estrategias terapéuticas. Hay muchos ensayos en marcha, algunos incluyen anticuerpos, por ejemplo. Hay que tener confianza.

P. Sobre los ensayos, me ha parecido notarles cierto pesar por no haber sido capaces de aglutinar más la investigación clínica que se ha hecho en España en torno a los medicamentos para la covid-19. ¿Qué ha fallado exactamente?

R. Es verdad que nos pesa no haberlo podido hacer de otra manera, pero por encima de eso quiero destacar el éxito que supone, con las condiciones que hemos vivido, que se haya tenido el compromiso y la profesionalidad para dedicar tiempo a diseñar protocolos y seguir todos los trámites necesarios para llevar a cabo un ensayo. Me parece prodigioso. Es verdad que nos hubiera gustado, y lo intentamos, que los ensayos que son parecidos se hubieran unido.

P. También han reconocido en alguna ocasión que, en términos de investigación clínica, y más allá de la covid-19, se ha conseguido una flexibilidad excepcional para poder proseguir con los ensayos, permitiendo, por ejemplo, el seguimiento de pacientes en remoto. ¿Están preparando alguna reforma normativa o algo por el estilo para consolidar algunas de estas excepcionalidades?

R. Yo creo que la investigación clínica en España tiene agilidad suficiente, si nos atenemos al hecho de que somos el país más atractivo de Europa para recibir ensayos clínicos. Pero no vamos a mantenernos inactivos y podremos intentar algunas cosas, aunque eso implicará el concurso de todos. No podemos hacer cambios que sobrecarguen al sistema sin la compensación necesaria. Los ensayos son positivos, porque se genera conocimiento, se permite acceso a terapias cuando no hay alternativas… Pero tienen que resultar compatibles con el funcionamiento normal del sistema sin que supongan una sobrecarga excesiva.

P. También ha sido reciente el anuncio de un Decreto para proceder a la incorporación de pacientes a los comités de la Aemps. ¿Puede dar algún dato más sobre eso?

R. Irá incorporado en el Real Decreto de Estudios Observacionales y, efectivamente, tiene que ver con la composición de los comités de la Agencia. Espero que lo veamos en breve publicado en el Boletín Oficial del Estado.

 


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Comentarios

1 Comentario on ""Las agencias van a evaluar las vacunas con el rigor de siempre; otra cosa es que adapten sus procesos""

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francisco salmeron garcia
francisco salmeron garcia
En el Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) hay en el campo de los biológicos , de los antimicrobianos y de los productos biotecnológicos ,que yo conozca , gente de mucho nivel. Por solo citar a algunos pocos, están la Dra Eva Nadal , que dirige el Laboratorio de Antimicrobianos y que acude al grupo de Antibióticos de la Farmacopea Europea en representación de España y que sus colegas europeos decidieron nombrarla Presidente del Grupo. También esta la Dra Sol Ruiz que durante años fue la representante española en el Grupo de Biotecnología de la Agencia Europea del… Read more »
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