Comparte esta noticia

La industria defiende la “historia de éxito” de las vacunas, mientras sigue la crítica a las patentes

Imagen del Comisión de Investigación sobre vacunas,esta mañana.

F. SAN ROMÁN  |    29.11.2021 - 20:47

La primera jornada de la Comisión de  Investigación relativa a la gestión de las vacunas y el Plan de Vacunación en España ha arrancado en el Congreso de los Diputados con un encuentro entre partidarios y detractores de la cesión de la propiedad intelectual de las vacunas frente al Covid-19.

Esta primera tanda de comparecencias se celebró sin la presencia de Partido Popular, Vox y Ciudadanos que a principios de mes anunciaron su ‘plante’ a la Comisión, después de que PSOE y Unidas Podemos vetaran la comparecencia de la actual ministra, Carolina Darias, su predecesor, Salvador Illa, o el responsable del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, que habían sido convocados por estos tres partidos.

La jornada de este martes, de más de siete horas, han participado  María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS); César Hernández,, jefe del Departamento de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS); Agustín Portela, miembro del Comité Científico de la COVID-19; Cristóbal Belda, director del Instituto de Salud Carlos III; Fernando Lamata, presidente de honor de la Asociación por un Acceso Justo al Medicamento (AAJM) y Juan López-Belmonte, presidente de Farmaindustria.

La Comisión continuará este martes con las comparecencias de Marta Moreno, corporate affairs & market access head de AstraZeneca Farmacéutica Spain; Sergio Rodríguez, presidente y director general de Pfizer España y Luis Díaz-Rubio, director general de Janssen Cilag, S.A.

Este lunes, en el Congreso, quien fuera secretario general de Sanidad y consejero del ramo en Castilla La Mancha, hoy en la asociación Acceso Justo al Medicamento, Fernando Lamata y Juan López-Belmonte, presidente de Farmaindustria han puesto de relieve dos concepciones presuntamente antagónicas sobre la gestión y el desarrollo de las vacunas y su aplicación para poner fin a la actual pandemia mundial.

El primero ha hecho valer sus opiniones expresadas ya en otros foros, en relación al “injusto” reparto de las vacunas que se resumen en la frase, “sin las patentes podríamos vacunar a todo el planeta en 6 meses"

En su opinión la liberación de las patentes sobre las vacunas frente al Covid-19 serviría para acelerar la inmunización a nivel mundial de forma muy significativa. Según explica Lamata, “la abundancia de vacunas” en los países ricos es ante todo “un negocio, porque interesa más que se ponga en países ricos que vacunar al mundo”.

Un negocio al que ha puesto cifra: 15.000 millones de euros, en el que se “evidencia” la disparidad entre los precios de producción “que redondeando pueden llegar a un euro” y el precio de venta de las vacunas en Europa, que aunque es desconocido porque las compañías y la Comisión Europea “lo han ocultado a la opinión pública”, se maneja en una horquilla que oscila “entre los 15/20 euros por dosis”, según organismo ‘Right to Cure’, versión europea de la asociación que preside de forma honorífica Fernando Lamata en España.

El origen del problema está, según Lamata, “en que se ha permitido mantener un monopolio”, si bien “ese nacionalismo vacunal para los ricos es un suicidio”. Mientras el virus siga circulando, “el virus muta, porque esa es su forma de sobrevivir”

Lamata ha abogado no solamente por la cesión de la propiedad intelectual, “sino también del conocimiento” y ha asegurado que en determinados países de rentas bajas existe capacidad para desarrollar y producir las vacunas que actualmente se usan frente al Covid-19 en Europa.

Por su parte, López-Belmonte ha puesto el contrapunto a esta valoración, asegurando que precisamente el sistema de patentes es el que ha permitido contar con una respuesta rápida y eficaz a la actual pandemia.

El presidente de Farmaindustria aseguró que “la industria farmacéutica se sumó desde el inicio de la pandemia a la Alianza Mundial liderada por la Organización Mundial de la Salud, con dos compromisos primordiales: uno, compartir conocimiento y colaborar para desarrollar con la mayor rapidez posible medicamentos y vacunas contra la Covid-19, y dos, proporcionar esos tratamientos a precios asequibles para contribuir a un acceso equitativo en todo el mundo”.

En ese sentido asegura que “la industria farmacéutica es una historia de éxito, en el ámbito global y en nuestro país”, ya que “tales compromisos se han cumplido”. Según explica López-Belmonte, “hoy tenemos dosis para el 80% de la población mundial, y los precios, como se previó, no están siendo un problema”.

En su valoración, “el reto ahora está en la voluntad política y la cooperación internacional para movilizar las dosis disponibles en los países desarrollados hacia los menos desarrollados y articular ayudas y recursos sanitarios para administrar correctamente esas vacunas en los países con menos medios”.

De cara a la situación nacional, el responsable de Farmaindustria asegura que la pandemia nos ha dejado dos conclusiones. Por un lado, “la estrecha vinculación entre salud, economía y bienestar”, y por otro “la condición estratégica de la industria farmacéutica desde una triple perspectiva: sanitaria, económica y social”.

En ese sentido aseguró que “España tiene una gran oportunidad con nuestro sector. Una oportunidad en el corto y medio plazo, contribuyendo a la reactivación económica y social, y en el largo, tomando más peso en un modelo productivo de futuro para nuestro país basado en la innovación y el conocimiento”.

Para ello es preciso “definir con la Administración un marco estratégico”, en la línea del ‘Plan Estratégico para la Industria Farmacéutica’ que el Gobierno ha anunciado para el primer semestre del año próximo

Estudio Ómicron

No todo fueron patentes y situaciones de monopolio en la sesión de este lunes. La nueva variante del SARS-CoV2 no estuvo ausente de la Comisión y fue precisamente el director del Instituto de Salud Carlos III, Cristóbal Belda, quien anunció que la Unidad de Virus Respiratorios y Gripe de esta institución está analizando la transmisibilidad de la nueva variante, bautizada el pasado viernes por la OMS como ‘Omicrón’.

El objetivo, según ha explicado, es estudiar “si el incremento de la transmisibilidad es desde el punto de vista ‘inmicro’ es tan marcado como lo han venido avisando”. Por el momento, según Belda, “los estudios de computación sugieren esa posibilidad”.

El director del ISCIII ha indicado que a lo largo de las próximas semanas se conozcerá más sobre la variante, si bien también ha indicado que “falta aún mucha información”.

La presencia de esta nueva variante y su posible peligrosidad es el argumento que ha usado Belda para incidir ante los disputados de “seguir aumentando el conocimiento”, tanto de esta variante, como de las capacidades de las vacunas.

Igualmente ha reclamado también la necesidad de que la vacuna “llegue a todos los lugares del mundo”, ya que la incertidumbre que ha generado Ómicron, es “la máxima evidencia que de nos tenemos que proteger los unos a los otros”.

Vacunas garantizadas

Por su parte, la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), María Jesús Lamas, ha recordado en su intervención ante la Comisión, que España tiene garantizadas suficientes dosis de vacunas frente al Covid-19, que estén adaptadas a variantes que “supongan un escape inmunológico”.

En su intervención, Lamas, ha realizado un llamamiento a la “tranquilidad”, ya que “cualquier eventualidad”, tales como la necesidad de una tercera dosis para toda la población, o variantes de ‘escape inmunológico’, "está cubierta".

Los acuerdos firmados con las compañías Pfizer y Moderna “así lo contemplan”, ha indicado la responsable del regulador español.

En caso de necesitar adaptar las vacunas a estas nuevas variantes Lamas ha indicado que las compañías tienen que “poder adaptar sus vacunas a las variantes de preocupación”, lo cual indica que los fabricantes han de testar sus vacunas con estos casos, algo que ya han anunciado Moderna y Novavax, entre otras.

Además, los acuerdos firmados para la adquisición de vacunas, ha explicado Lamas, “contemplan la posibilidad de fabricar vacunas adaptadas a la variante que se indique en un plazo de 100 días”.

Por el momento, ha explicado la directora, “no está claro si Ómicron podrá reducir la eficacia de las variantes actuales”, ya que según ha explicado, los informes de la OMS relevan que la relevancia epidemiológica, “es aún incierta”.

Lo que sí es importante a juicio de Lamas es en la necesidad de vacunar cuanto antes a todo el mundo. “Compartir vacunas no es solo un acto de cooperación, sino también es un acto de salud pública”.

 


Síguenos en redes sociales



lineagris-494

guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments