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Coronavirus: crónica de un tsunami anunciado

DIARIOFARMA  |    13.03.2020 - 10:14

Artículo de opinión de José María López Alemany, director de Diariofarma.

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Nunca es tarde. Actuar ahora es mejor que mañana, pero siempre hubiera sido mejor haber actuado antes. Estamos en una situación crítica en la que, en los próximos días, el sistema sanitario va a sufrir como nunca. Nuestra sanidad se va a ver desbordada y los profesionales sanitarios, a los que alabo desde aquí su labor y les mando mis mejores deseos, van a sufrir lo indecible en los próximos días y semanas.

Es cierto que el tiempo de reacción es poco, pero hemos tenido dos espejos en los que mirarnos: China e Italia. Y no los hemos aprovechado. Y nosotros seguimos ensimismados viendo el escenario y sin hacer nada. Es como cuando en 2004 el tsunami arrasó el océano Índico y mucha gente murió por quedarse asombrados mirando cómo retrocedía el agua sin pensar en las consecuencias posteriores.

Aún hoy no se ha tomado ninguna de las medidas más drásticas a las que se han visto abocados los gobiernos de China e Italia con muchos días de antelación como para haber dado el paso. Y, por ese motivo, parece claro que nos dirigimos hacia la misma situación que ellos están sufriendo. Pese a ello, muchos de nuestros gobernantes continúan ensimismados, mirando cómo retrocede el agua. Por intentar evitar problemas políticos y económicos, tendremos muertes, problemas políticos y económicos.

En cualquier caso, es necesario mirar hacia adelante. Atrás quedan los errores de minimizar el impacto del virus: que si es como una gripe, que si no va a llegar a España, que no afectará, que no pasa nada por hacer manifestaciones. Ahora es el momento de actuar. Mejor ahora que mañana. Ya habrá tiempo de analizar las actuaciones de cada uno, sus consecuencias, y pedir las responsabilidades correspondientes.

La Comunidad de Madrid empezó el lunes pasado a tomar medidas para afrontar con las mejores perspectivas posibles las próximas semanas que serán de mucho sufrimiento. Otros no hacen nada y siguen mirando el agua cómo retrocede.

Ayer jueves, el consejero de Sanidad madrileño, Enrique Ruiz Escudero, anunció el Plan de más de 200 medidas que van a poner en marcha, en el que destaca la coordinación de la sanidad pública y privada, la movilización de hoteles y residencias como centros de asistencia sanitaria intermedia, la contratación de profesionales o la conversión de camas en UCIs. Son medidas que, si bien es difícil que sean suficientes para evitar el colapso, reducirán su impacto y son mucho mejores que quedarse paralizados viendo qué ocurre. También han dado pasos en paralizar y cerrar todos los lugares de concentración de personas, iniciándolo el lunes con el cierre de colegios, también lugares de ocio, restaurantes, etc.

Es necesario cerrar todos los puestos de trabajo, excepto los que sean indispensables: supermercados y farmacias, como han hecho en Italia. Es necesario hacer realidad el #Yomequedoencasa durante al menos 15 días y con la vigilancia de las fuerzas de seguridad, si es imprescindible. Seguir haciendo vida normal solo puede tener como consecuencia un incremento brutal de los casos, con una afectación mucho mayor a personas frágiles y profesionales sanitarios, con lo que el tsunami nos llevaría por delante.

Hay que tomar medidas de verdad, no como una que hoy mismo ha tomado el Gobierno central. Regular el precio de productos que no existen en las farmacias, como las mascarillas y los geles hidroalcohólicos, puede tener buena publicidad pero no soluciona ningún problema. Más bien lo genera ya que desincentiva a que se haga lo posible y lo imposible porque haya más producto disponible.

Lo dicho. Hasta hoy hemos estado mirando cómo retrocedían las aguas en China, en Italia, en Corea del Sur y hemos estado minimizando el problema. Hoy mismo estamos ya viendo las olas de 30 metros que llegan a nuestras ciudades. Madrid será la primera en ser golpeada, pero el resto no se quedarán atrás y deben empezar a tomar decisiones desde ya.

Es momento de tratar a los españoles como adultos, explicar la situación y tomar medidas duras pero que eviten muertes. Cada minuto que se tarde puede suponer muchas vidas. Hagamos caso, aunque sea tarde de la recomendación del primer ministro italiano, Mateo Renzi hace unos días: “No cometáis los mismos errores que Italia, no perdáis tiempo” ante el coronavirus. Y, por supuesto, hacerlo a una, toda España. El Gobierno central tiene que tomar de una vez las riendas. La situación lo exige.


José María López Alemany es director de Diariofarma.

 


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